Viajes astrales 2

¿Puedo yo realizar un viaje astral?

Conseguir realizar un viaje astral no es tarea fácil y los expertos en la materia recomiendan un grado de preparación para llegar a este momento. No sólo es importante la vestimenta o el lugar, sino que es importantísimo aprender a respirar correctamente, a relajarse, a visualizar y, sobre todo, tener ganas y creer en la posibilidad de llevarlos a cabo. También es importante decir que el desdoblamiento puede llevar emparejado un riesgo provocado por el choque emocional. Las personas que vayan a realizar este viaje no deben ser impresionables porque se trata de una experiencia que puede marcar para toda la vida, una vez dicho esto pasemos a analizar todas estas técnicas una a una.
• Las ropas tienen que ser cómodas y holgadas y no debemos llevar con nosotros ningún objeto metálico o joyas.
• La habitación debe permanecer a oscuras a una temperatura cálida.
• La posición idónea debe ser tumbado y con la cabeza hacia el norte.
• Respiración: Si supiéramos de la importancia de respirar nuestra vida, en muchas ocasiones llena de agitación y prisas, cambiaría absolutamente. Una mala respiración puede afectarnos mucho más de lo que pensamos. La respiración debe ser rítmica, abriendo y cerrando la boca, respirando con el abdomen y luego por los pulmones, de este modo absorbemos mucha más energía.
• La concentración es también muy importante. Para ello es necesario aislarse y enfocar la mente y el cuerpo sobre una imagen. Intenta conciliar el sueño hasta llegar a ese estado que denominamos, duermevela. Es también fundamental sumergirse en el grado de oscuridad que envuelve todo. Es
normal que antes de llegar a este estado muchos pensamientos se agolpen y perturben el espíritu. Si eso ocurre es mejor que vayan pasando uno a uno, no es bueno luchar contra ellos porque volverán de nuevo. De este modo, el cuerpo se irá adormeciendo.
• La relajación total. Lo definiríamos como la eliminación de toda concentración muscular. La tensión del cuerpo y la de la mente se pierden. Para conseguir este estado se debe eliminar todo tipo de deseos, un buen ejercicio para conseguirlo consiste en imaginar que todas las terminales nerviosas de nuestro cuerpo se van relajando una a una, despacito, no hay prisa.
• La visualización. Esta técnica requiere de una práctica continuada. Es necesario concentrarse en un punto que no esté situado más allá de treinta centímetros de la frente. Poco a poco ese punto se irá extendiendo hasta una distancia de dos metros, mientras se intenta dibujar una línea imaginaria
paralela al cuerpo. De este modo se consigue un control de las vibraciones.
• Voluntad. Una vez que hemos controlado esta fase es necesario guiar las vibraciones a través de todo el cuerpo. Cuando las mismas sean dirigidas y guiadas sin problema alguno es el momento de separar la mente y el cuerpo.
• Es necesario para poder abandonar ese cuerpo pensar detenidamente en la idea de salir del cuerpo y poder flotar.
Si se ha conseguido el desdoblamiento y para volver al cuerpo físico sólo hay que concentrarse en la idea de volver.

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