Orígenes y generalidades del vampirismo

Los orígenes del vampirismo se remontan a épocas muy remotas. Ya en la antigua Babilonia existían leyendas sobre supuestas bestias «bebedoras de sangre», entre las que se hallaba Lilith, un espíritu malvado que provocaba sueños lascivos y que fue, supuestamente, la primera mujer de Adán. También en la mitología asiría se pueden hallar diversas figuras sobre peculiares criaturas que volvían de la muerte para atormentar a los vivos. Por su parte, los egipcios temían a un pájaro «bebedor de sangre», considerado como la reencarnación de un inocente ajusticiado, que había adquirido esa forma para atacar durante las noches a los hijos de sus enemigos.
Este tipo de leyendas se fue extendiendo a través de todo el continente asiático, apareciendo numerosas figuras míticas relacionadas estrechamente con los vampiros.
Así, aparecen los rakshasas hindúes, los berbalangs filipinos, los langsuir malayos, el Ch’tang-Shih chino y el jikininki japonés. También en las leyendas de los indígenas de África y América suelen aparecer seres semejantes, que se adhieren al espíritu humano para ir absorbiendo, poco a poco, su energía vital. Todos estos mitos están íntimamente ligados con el umversalmente reconocido poder de la sangre, como esencia renovadora de la vida.
Supuestamente, la figura del vampiro en Europa fue introducida por el arribo de los gitanos procedentes de la India, quienes traían consigo las leyendas de los «parásitos del alma». Entonces, aparecerían: el krvopijac en Bulgaria, el gierach en Prusia, el strigoii en Rumania, el upier en Polonia, el vlokoslak en Serbia, el vampyr en Hungría
La cultura griega también se vería influenciada con la aparición del brukolako o brucolaque. En la tradición latina, se conoce el caso de las lamias o súcubos.
En las Sagradas Escrituras también se hace mención a la importancia de la sangre y a la existencia de estos seres.
Basada en estas creencias y agregando matices de acuerdo a la zona, la tradición popular se encargó de desarrollar y darle forma al mito. Poco a poco, se comenzaron a oír historias acerca de estas criaturas, de sus costumbres, sus poderes y de las formas más efectivas para eliminarlas.
También se tejían conjeturas acerca de la manera en la que se generaba un vampiro.
Según la tradición de los pueblos de Europa Oriental, esto se puede dar en:
• Quienes mueren víctimas de otro vampiro.
• Quienes mueren por accidente o asesinados.
• Quienes se ven reflejados en un espejo al morir.
• Quien siendo séptimo hijo de una familia, muere precipitadamente.

Sigue leyendo >>>