Los Arcanos mayores: La Torre

tarotPor qué a este arcano, donde podemos ver una torre fulminada y dos personajes que caen al vacío, se le llama en el tarot de Marsella Maison-Dieu (Casa-Dios)? ¿No se supone que la Casa de Dios es un remanso de paz, un lugar de oración y recogimiento? ¿Es realmente esta torre la representación de la Casa de Dios? Este arcano mayor nos induce de entrada a preguntarnos por su sentido auténtico. En efecto, su segundo nombre y la imagen que nos ofrece no tienen nada que ver, es un poco como si en la imagen de un cielo de tormenta o tempestad, pudiésemos entrever una leyenda relativa a un cielo azul claro y un mar como una balsa de aceite. ¿Qué es en realidad?

Las torres de la antigüedad

La imagen representada en esta lámina es la de una torre fulminada por un rayo. Esto simboliza el castigo al orgullo de los hombres de la Antigüedad, que construyeron torres altas, a veces en la cima de una montaña, para acercarse a la fuerza de los dioses, canalizarla y dirigirla hacia la Tierra. Esta torre nos recuerda inevitablemente a los zigurats mesopotámicos; especialmente, al más famoso de ellos, el llamado zigurat de Babilonia, o torre de Babel, cuyo nombre acadio significaba «puerta de Dios». Tal vez proceda de esa antigua palabra babilónica el nombre de «Casa-Dios» que recibe en algunas partes este arcano mayor. Además de la torre de Babel, en la Biblia son muy importantes las torres erigidas sobre las murallas de Jerusalén; especialmente la llamada «torre de los Cien», citada por los profetas Jeremías y Zacarías cuando anunciaban el fin de los tiempos, y cuyo nombre se debe al número de soldados alojados en ella. Otra interpretación atribuye tal nombre a su extraordinaria altura: cien codos (unos 45 m).
Por otra parte, hay que destacar que el profeta Miqueas llamó a la ciudad de Jerusalén la «torre del rebaño», convirtiéndola así en un vigía permanente del rebaño de Dios. En resumen, puede decirse que la torre del tarot también simboliza un templo, una iglesia, una catedral, una sede, un púlpito o la casa de Dios en la Tierra. La imagen de la torre fulminada representada en este arcano del tarot ha conservado su poder sugestivo hasta nuestros días. Vale la pena recordar que, en 1983, el escritor melillense Fernando Arrabal obtuvo el Premio Nadal por una obra titulada La torre herida por el rayo, una de sus más interesantes novelas.

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