Los Arcanos mayores: La Templanza

tarotTemplanza, templar y temperar vienen del latín temperare, que significa disponer armoniosamente, y en su sitio, los elementos que forman un todo, o combinarlos, mezclarlos y dosificarlos en su justa proporción. Se emplea el verbo «templar» para hacer referencia al acto de enfriar bruscamente, sumergiéndolo en un fluido, cualquier material calentado por encima de determinada temperatura. También se utiliza en referencia a un instrumento musical, que ha sido dispuesto de manera que puede reproducir con exactitud los sonidos que le son propios.
En atención a esta práctica musical, Johann Sebastian Bach compuso su famosa pieza El clave bien temperado (Das wohltemperierte Klavier). Está compuesta por 48 preludios y fugas breves, que se alternan de dos en dos, y con ella Bach realizó un soberbio estudio sobre el «temperamento» musical (que consiste en la división de una octava en doce semitonos idénticos). En su más amplio sentido, templar también es mezclar, combinar, medir, dosificar, dulcificar, moderar e incluso remojar.
Se dice de un clima suave que es templado o que se sitúa en una zona templada. Por otra parte, «templanza» ha tomado el sentido de medida, moderación y, por analogía, dulzura, discreción, tolerancia y acomodamiento.

La clepsidra y la medida del tiempo

Los hombres de la Antigüedad hicieron un reloj de agua, la clepsidra, que servía para medir el tiempo mediante el flujo regular y constante de agua de un recipiente a otro. Constancia y regularidad son aquí dos virtudes que se acoplan bien al tiempo. ¿Por qué el hombre ha sentido la necesidad de medir el tiempo? Simplemente para acudir puntualmente a una cita o, más exactamente, para estar allí donde sabía que se produciría un hecho sobrenatural, un acontecimiento extraordinario para él, o más pragmáticamente, útil para su supervivencia, del que ya había sido testigo y sabía que volvería a producirse y no quería perderse bajo ningún pretexto.

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