Las tiradas del Tarot

El Tarot se constituye de 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores que juntos forman una especie de alfabeto. Para leerlo, debemos efectuar las tiradas.

Solemos decir: echar las cartas o hacerse tirar las cartas. Son expresiones con una connotación un poco peyorativa. Pero las distinguirnos de la siguiente: jugar a cartas. Así, con las cartas, tanto se puede decir echar las cartas o jugar a cartas. Se sobrentiende, pues, que echar las cartas no es un juego.

Tal vez ésta es la razón por la cual a menudo nos vemos obligados a someternos a todo un ceremonial cuando consultamos el oráculo del tarot. Se quiere subrayar así que se va a efectuar un acto fuera de lo común.

E incluso si no se emplea, o ha dejado de emplearse este tipo de terminología, a pesar de todo, al consultar el tarot adivinatorio se le da un carácter sagrado y casi religioso, en el sentido verdadero de este calificativo, que indica un lazo existente o una relación establecida entre elementos distintos o ajenos.

Sin embargo, aunque creamos que es positivo encontrarse en condiciones relativamente adecuadas, es decir, sosegadas, para hacer la consulta del oráculo del tarot, no somos de los que creen que, entregándose a un ceremonial complejo o reuniendo obligatoriamente algunos factores o elementos exteriores, se consigue realizar mejores tiradas y mejores interpretaciones de las mismas.

Hay que estar principalmente motivado y conservar intacta esta inocencia o humildad, llámala como quieras, que consiste en creer espontáneamente que las respuestas a todas nuestras preguntas están inscritas en nosotros, y que existen herramientas, como por ejemplo los arcanos del tarot adivinatorio, que nos permiten leer, descubrir y encontrar dichas respuestas que, a veces, tanto necesitamos. Y podemos decir que cada situación, cada preocupación a la que nos enfrentamos en nuestra vida, tiene su tirada conveniente.

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