Las Sotas

tarotSi los Caballeros son criados, entonces ¿qué son las Sotas? Son discípulos, consejeros o sabios dotados de una juventud eterna.

Una Sota ¿no es un criado, un joven que hace favores, un mensajero también, un príncipe quizás, que aprende de la vida sirviendo? ¿No se dice habitualmente que reinar es servir?

Lo que significa que quien ejerce una autoridad, un derecho, una dignidad se somete asimismo a su deber, estando al servicio de sus subditos si es un rey, por ejemplo. ¿No se dice de los hombres y de las mujeres que asumen altas responsabilidades en la administración de un país moderno, que son empleados del Estado, sirvientes de la República? Si esto se acepta, reinar es sinónimo de servir. Parece entonces que el Caballero o el caballero andante, y la Sota, tengan numerosos puntos en común.

Es sin duda una de las razones que indujeron a los fabricantes de naipes a sacrificar al Caballero en favor de la Sota, cuando adaptaron los arcanos menores para hacer el primer juego de cartas con emblemas reales.

Ya que, según ellos, la diferencia entre la Sota y el Caballero era ínfima, y el primero parecía asumir perfectamente todos los papeles del segundo. La Sota era príncipe, mensajero, sirviente.

Sin embargo, poseía al menos dos cualidades que lo distinguían de forma clara del Caballero y que justificaban su presencia en el tarot: podía aparecer como discípulo o consejero. Son características que, con el tiempo, han desaparecido o han sido ocultadas, en favor de las del criado, vasallo, hombre joven -etimológicamente, «vasallo» del latín vassus, que significaba sirviente, derivaba del galo uw, hombre joven-.

Así pues, en los símbolos e interpretaciones de las Sotas de nuestros arcanos menores, las cualidades de discípulo y dé consejero se tienen también en cuenta. Por otra parte, el discípulo y el consejero están analógicamente vinculados con el saber y su transmisión. Es en las grandes figuras de los sabios donde hay que buscar sus representaciones simbólicas.

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