San Cono

oración a san cono

Todos los 3 de Junio, las agencias y casas dedicadas a los juegos de azar cierran en la República Oriental del Uruguay. Es el día de San Cono, al quien consideran su patrono.

Dicen que cierran porque ese día se toman su día de descanso. Pero hay otros que sostienen, aunque es imposible confirmarlo, que serían tantos los ganadores favorecidos por el santo, que los pagadores no darían abasto. Tan difundida está esta creencia en el Uruguay, que en los países vecinos a San Cono se lo conoce como el santo uruguayo«.

Todo esto poco tiene que ver con la vida y obra de San Cono en su tránsito por este mundo, pero como sabemos, la devoción popular suele descubrir virtudes en los santos que están más allá de las estrictamente reconocidas de manera oficial.

La vida de Cono se desarrolló en el siglo IX. Nació en la villa de Diano, un 3 de junio, en el seno de un hogar muy humilde. El día de su nacimiento, toda la villa fue invadida por un apacible aire de santidad que sus pobladores percibieron con toda claridad en su interior.

Desde muy pequeño, Cono mostró una peculiar inteligencia. Cuentan que algunas noches, mientras dormía, a su alrededor reverberaba una sutil luminosidad. A los cinco años comenzó a manifestar su naturaleza solitaria y sus primeros estados de éxtasis, tras los cuales mostraba una llamativa capacidad para anticiparse a los hechos mediante «corazonadas» que siempre acertaban.

Ya entrado en la adolescencia, decidió seguir la vía mística, pues él mismo consideraba que para eso había venido al mundo. Se retiró entonces al convento de Santa María, regido por la orden de los benedictinos.

En el convento todos los monjes se dedicaban al cumplimiento de las tareas cotidianas, entre ellas elaborar el pan cotidiano. Cierto día Cono no pudo ser hallado. Se lo buscó por todas partes y no había rastros de él, hasta que se lo vio salir del horno, que ya estaba encendido para cocer el pan, sin una sola quemadura y con un pan caliente en las manos.

La vida de Cono fue breve, aunque abundante en estados de éxtasis espiritual. Murió precisamente el día en que cumplía 18 años: un 3 de junio.

Tras su fallecimiento, los monjes querían sepultarlo en el cementerio del convento, pero lo pobladores de Diano se opusieron. Lo depositaron entonces sobre una carreta tirada por bueyes y decidieron darle sepultura allí donde los animales se detuvieran. Lo hicieron en el centro de la plaza de Diano.

Años más tarde los restos fueron trasladados a una capilla. En cierta ocasión en que un terremoto arrasó con la villa, el único lugar que quedó en pie fue esa capilla, cuya cúpula se resquebrajó y amenazó caerse, pero mediante las súplicas de los fieles a San Cono, la cúpula permaneció en su lugar y, más aún, las resquebrajaduras se soldaron.

Cuando en el siglo XIII toda Italia es invadida por las tropas de Felipe de Aragón, solamente el pueblo de Diano se salvó de las masacres.

Para mayores coincidencias, Cono fue canonizado otro 3 de junio, esta vez en 1872, por el papa Pió IX. Su culto fue traído a América por la inmigración italiana meridional.

Siempre han llamado la atención las coincidencias numéricas. Nació, murió y fue canonizado un 3 de junio. Junio es el sexto mes, por lo que 3+6=9. Vivió en el siglo IX (9), que equivale a 3×3. Murió a los 18 años, cuya suma de dígitos también da 9. Finalmente, fue canonizado por el papa Pío IX (9) en el año 1872, cuya suma da 18, es decir nuevamente 9.

A nadie puede asombrar que los números de San Cono sean el 3 y el 9, o números cuya suma de dígitos resulte en 3 ó 9. En relación a los juegos dé azar, también se le pide ayuda para enmendar a los jugadores compulsivos.
Ofrenda a San Cono
Si se tiene suerte en un juego de azar, debe donarse por lo menos el diezmo a obras de caridad.
Oración a San Cono

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