Tener claridad de ideas en los proyectos

En numerosas ocasiones, nuestros proyectos son como un embrión de vida futura que debe ser cuidado y alimentado para hacer factible el que abandone el estadio mental y sea alumbrado a la luz del campo material y práctico.
El ritual que seguidamente vamos a detallar nos será de suma utilidad a la hora de hacer factible que el milagro de la vida impregne nuestros proyectos, con virtiéndolos en rentables realidades.
INGREDIENTES
1 vela verde, 1 amarilla y cerillas de madera.
1 papel de seda amarillo.
1 lapicero.
Hilo recio de algodón de color verde.
Esencia de verbena.
4 cuentas de cristal amarillo agujereadas.
4 cuentas de cristal verde agujereadas.
1 cruz de plata que se pueda insertar como colgante.
1 pedacito de madera agujereada.
1 vasija o recipiente de madera con tapa.
Corteza de coco troceada.
PREPARACIÓN
Encenderemos ambas velas y seguidamente procederemos a escribir, en lápiz, nuestro proyecto, repitiéndolo cuatro veces en voz alta. Untaremos el hilo de algodón verde con la esencia de verbena y lo pasaremos por la llama de ambas velas sin que se queme. Seguidamente, insertaremos las cuentas de cristal verdes y amarillas, alternando ambos colores. Finalmente, pasaremos por el hilo la cruz y el pedacito de madera, cerrando todo el conjunto con cuatro nudos bien apretados.
Cuando las velas se hayan consumido por completo envolveremos sus restos con el papel amarillo en el que hemos escrito nuestra petición y lo depositaremos en el fondo de la vasija de madera. Encima del paquetito pondremos la pequeña pulsera realizada con las cuentas y demás materiales, procediendo a tapar todo el conjunto con la corteza de coco troceada.
Enterraremos la vasija herméticamente cerrada en una maceta que contenga tierra limpia y la dejaremos a la intemperie ocho días. Transcurridos éstos, desenterraremos la vasija y extraeremos la pequeña pulsera, de la que no deberemos desprendernos nunca y que llevaremos siempre tocando nuestra piel.
Volveremos a enterrar el recipiente con el resto de los contenidos en la misma maceta y plantaremos en su tierra una bonita planta verde, preferentemente trepadora. Haciendo honor a su nombre, no la utilizaremos como planta colgante.

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