Ritual para mejorar la salud

El pensador Voltaire era de la opinión de que «los médicos inoculan drogas y medicinas parcialmente conocidas en unos cuerpos que desconocen por completo». Nosotros, sin llegar a una afirmación tan categórica, sí pensamos que la medicina alopática debe hacer un serio replanteamiento sobre su forma de actuar. Si desea optimizar la sanación de una enfermedad, no tendrá más remedio que prestar una mayor atención al paciente que la padece y contemplar al enfermo como un todo, sin desligar los componentes físicos de los emocionales ni remitirse a meras estadísticas y pruebas de laboratorio.
El ritual que seguidamente vamos a detallar no sólo nos ayudará a mejorar la salud física, sino que también potenciará la creación de un canal de energía positiva que facilitará que nuestro estado anímico y la energía vital se regeneren.
INGREDIENTES
1 paño hecho con yute o tela de saco.
Aceite de romero.
1 vela morada.
Cerillas de madera.
1 incienso natural (litúrgico).
1 mortero con la mano de mortero de madera.
1 pañuelo blanco.
1 cucharada de retama.
1 cucharada de salvia.
7 granos de pimienta negra.
1 cucharada de ortigas.
1 cucharada de zarza.
1 cucharada de mijo.
1 cucharada de cacahuetes.
1 cucharada de sal gorda.
2 platos hondos de color blanco. Agua de lluvia.
Sal fina de mesa.
Otro paño de tela de saco en el que habremos pintado un amplio círculo de color morado.
Jabón de coco.
PREPARACIÓN
En primer lugar, extenderemos el paño de yute encima de una mesa y procederemos a «vestir» o untar la vela morada con el aceite de romero, empezando por la base de la vela en dirección a la mecha. Previamente, habremos grabado en dicha vela las iniciales y fecha de nacimiento de la persona que deseamos aliviar de sus dolencias.
Seguidamente, nos dispondremos a colocar la vela sobre el paño a la derecha, pasando a encender el incienso y colocarlo a la izquierda. Ambos elementos deberán presidir todo el ritual.
Acercaremos uno a uno los ingredientes arriba indicados, es decir: la retama, la salvia, la pimienta negra, las ortigas, la zarza, el mijo, los cacahuetes y la sal gorda, por encima del humo del incienso y de la llama de la vela mientras pedimos a san Lázaro o a Babalú Ayé que nos ayude a solucionar los problemas de salud de tal persona (mencionando el nombre). A continuación, machacaremos en el mortero todos los ingredientes citados con anterioridad.
Una vez tengan una consistencia pastosa los elementos machacados, los depositaremos en el interior del pañuelo blanco, procediendo a cerrarlo con cuatro nudos cruzados formando la figura que asemeje una bola.
El siguiente paso consistirá en depositar el agua de lluvia en un plato y la sal fina en otro.
Pondremos en el suelo el paño de tela de saco pintado con el círculo morado y reseguiremos dicho círculo con sal fina. A continuación pediremos a la persona que se desea aliviar, recién bañada con el jabón de coco, que se coloque en el interior del círculo mientras encomendamos a Babalú Ayé el destino de su salud, procediendo a mencionar su nombre siete veces, en voz alta.
Lo indicado es que el ritual se efectúe con la persona a sanar completamente desnuda, pero en caso de que no exista la confianza suficiente para ello o bien que dicha persona sienta vergüenza y pudor, puede realizarse también yendo vestida con ropa blanca de algodón.
Con el enfermo colocado en el interior del círculo tomaremos, asida por los nudos, la bola hecha con el pañuelo y la pasaremos por encima del incienso y de la llama de la vela, invocando la ayuda de san Lázaro. A continuación mojaremos la bola ligeramente con el agua de lluvia, luego la impregnaremos con la sal fina y procederemos a pasarla por todo el cuerpo del enfermo, desde la cabeza hasta los pies. Dicha operación deberá repetirse al completo siete veces.
Recomendamos que el enfermo se acueste cómodamente abrigado en su cama con sábanas nuevas de color blanco, y nosotros envolveremos todos los elementos que hemos utilizado con el paño grande de saco, haremos un paquete o hatillo y lo iremos a enterrar a la puerta de un cementerio o en un lugar próximo a un recinto sagrado de esta clase.
El enfermo deberá encender durante diecisiete días una vela morada a Babalú Ayé pidiendo con amor y fe por su salud. Cuando se halle sanado tomará el diecisiete por ciento del total de sus ingresos y los ofrecerá a una institución o persona necesitada.

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