Cobrar una deuda 1

Cuando alguien nos debe una cantidad concreta de dinero y al llegar el plazo establecido se evapora como el humo, está demostrando que, además de no respetar su compromiso por los motivos que sean, es una persona poco responsable de sus obligaciones. Y aún más grave, siente poco respeto para con nosotros y nuestra propia economía.
Ante tal actitud, de poco sirven las palabras y las amonestaciones. Las llamadas telefónicas nunca llegan a su destinatario, él nunca se encuentra o siempre está reunido. El servicio de correos no funciona y las cartas nos son devueltas misteriosamente, aunque sean expedidas por correo certificado y con acuse de recibo. Si decidimos acceder a las nuevas tecnologías y reclamamos la cifra a través del correo electrónico de Internet, el ordenador estará indispuesto y regurgitará los e-mails que firmamos como emisores.
No hace falta agotar todos nuestros recursos y paciencia. En fin, no nos quedará más remedio que pedir a Oyá que interceda por nosotros y realizar el ritual que seguidamente especificamos.
INGREDIENTES
1 recipiente de barro.
9 monedas de cobre o, en caso de no
disponer de ellas, 9 pedazos de dicho mineral.
1 puñado de hojas de plantas aromáticas mezcladas, como por ejemplo: eucaliptos, romero, tomillo, menta, laurel, albahaca y ruda, teniendo en cuenta que dicha mezcla deberá nutrirse de plantas en número impar.
1 puñado de sal.
1 copa de ron.
1 puro.
1 cinta ancha de color marrón.
Tinta de color negro.
Cerillas de madera.
PREPARACIÓN
En el fondo del recipiente de barro pondremos las 9 monedas de cobre o los pedazos de dicho material y sobre éstos depositaremos el puñado de hojas de plantas aromáticas, recordando que éstas deben ser mezcladas en número impar. A continuación espolvorearemos todo el contenido con la sal de cocina.
Cortaremos la mitad del puro y deshilacharemos una de sus mitades sobre la cazuela. Encenderemos la otra parte del tabaco y soplaremos el humo sobre la cazuela. Mientras, mentalmente, solicitaremos a Oyá el cobro de la deuda, mencionando el nombre de la persona morosa.
Una vez realizado todo lo anteriormente descrito, derramaremos sobre la cazuela la copa de ron, protegeremos debidamente el recipiente y procederemos a encender el ron con una cerilla de madera. Toda esta operación deberá hacerse sin dejar de echar el humo del puro sobre la cazuela.
Cuando el alcohol del ron se haya consumido y apagado por completo, mientras se enfría el recipiente, escribiremos sobre toda la superficie de la cinta ancha de color marrón el nombre de la persona o entidad que nos debe dinero.
Cuando la cazuela esté a una temperatura que nos permita manipularla, la ataremos con la cinta marrón formando un paquete. Dicho paquete, elaborado con la cazuela y los restos contenidos en ésta, deberá colocarse en la zona alta de un armario que se encuentre en una habitación principal de nuestra casa.
Cuando hayamos recibido el dinero encenderemos todos los miércoles una vela blanca a Oyá en agradecimiento. Además, los miércoles daremos un donativo a un pobre o persona necesitada. Todo este proceso debe realizarse para obtener el mejor resultado, durante nueve semanas seguidas.

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