Baño para atraer físicamente a una persona

En primer lugar, conviene señalar que en lo referente a la atracción física, la belleza no tiene un papel de exclusivo protagonismo. No hay nadie que sea tan estéticamente desagradable que no resulte hermoso en determinadas condiciones, que pueden ir desde la simpatía personal, el ingenio, la inteligencia, el sentido del humor o la eficacia. De todo ello debemos deducir que la atracción entre dos personas es una química, un «algo» indefinible que, en un momento determinado, es capaz de borrar los rasgos físicos de un plumazo y dejarse llevar por apreciaciones mucho más sutiles y profundas.
No obstante, y reconsiderando el tema que nos ocupa, es interesante que de vez en cuando demos un «empujoncito» a la invisible química mencionada y regalarnos con el mágico y sensual baño que comentamos seguidamente como primera y definitiva acción.
INGREDIENTES
2 litros de agua de manantial (puede ser embotellada).
5 palos de canela en rama.
5 clavos de olor (especia).
Los pétalos de cinco rosas rojas.
5 cucharadas de miel de eucalipto.
5 cucharadas de aceite de almendras dulces.
1 manzana roja partida por la mitad.
1 cinta amarilla.
1 botella con capacidad para 1 litro y medio.
2 velas de miel. Cerillas de madera. 1 huevo batido.
Vinagre de manzana.
Jabón de coco.
Agua de rosas.
1 maceta de barro.
1 piedra de río.
1 pequeña joya personal dorada.
Tierra limpia.
Semillas de una planta olorosa y florida.
PREPARACIÓN
Con la luna en fase de cuarto creciente pondremos el agua al fuego. Cuando comience a hervir colocaremos en su interior la totalidad de los ingredientes indicados.
Transcurridos treinta minutos de ebullición, apagaremos el fuego y colaremos todos los ingredientes con la ayuda de un paño de tela fina. Introduciremos el líquido colado en una botella. Con el paño conteniendo los restos formaremos un paquete en forma de bola que ataremos con una cinta amarilla y dejaremos reposar el paquete hasta que esté completamente frío.
Nos dirigiremos al cuarto de baño alumbrados exclusivamente por las dos velas de miel y nos lavaremos el pelo con el huevo batido, aclarándolo bien con agua y el vinagre de manzana. El resto del cuerpo lo limpiaremos con el jabón de coco.
Escrupulosamente limpios y sin ningún resto de jabón, procederemos a derramar el mágico contenido de la botella, haciendo correr el líquido desde la cabeza hasta los pies, dándonos masajes circulares para que penetre en la piel, mientras rezamos a la Virgen de la Caridad del Cobre o a la diosa Ochún, para que nos abran los caminos de la atracción y potencien nuestro encanto y atractivo. A continuación, friccionaremos nuestro cuerpo con el agua de rosas y nos dejaremos secar al aire.
Vestidos con ropa blanca, cómoda y limpia, procederemos a enterrar el paquete de tela que contiene los restos con los que hemos elaborado la mágica cocción, de la siguiente manera: en el fondo de la maceta de barro pondremos la piedra de río, pasando a cubrirla con dos dedos de tierra. A continuación depositaremos sobre ésta nuestra pequeña joya dorada y la cubriremos con un dedo más de tierra. Tomaremos el paquete envuelto con la cinta amarilla y lo introduciremos en el interior de la maceta, tapándolo con otra delgada capa de tierra. Para finalizar, sembraremos las semillas de la planta que hayamos escogido y completaremos la maceta con más tierra.
La maceta preparada tal y como hemos indicado anteriormente se colocará en un lugar soleado de la casa y deberemos regarla exclusivamente con agua mineral.
Tan pronto como florezca, la llevaremos a las aguas de un río ofreciéndola a Ochún en agradecimiento a sus favores.

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