San Cayetano

Fecha de recordatorio: 7 de agosto.
Nombre: Gaetano de Thiene.
Apodo: san Cayetano; “El santo de los pobres”.
Nacimiento: octubre de 1480, Vicenza, Italia.
Muerte: 7 de agosto de 1547, Nápoles, Italia.
Canonización: el 12 de abril de 1671 por el papa Clemente X.
Principal santuario: iglesia de Santo Paolo, Nápoles, Italia (allí están sus reliquias).
Atributos: espiga de trigo, pan, trabajo.
San Cayetano ha suscitado un fenómeno muy particular en la Argentina, debido al poder de convocatoria que ejerce sobre los fieles —nunca mejor utilizada esta palabra— que lo siguen incondicionalmente. Su historia se remonta al año 1480 cuando nació Gaetano en una familia de la nobleza de Thiene, hijo de un conde de la región. A los dos años quedó huérfano de padre, que murió en defensa de la ciudad. Estuvo al cuidado de su madre hasta que ingresó en la Universidad de Padua, donde se graduó como doctor en Derecho Civil y Canónico.
Siendo aún un laico, se acercó a la Iglesia, comenzó a trabajar para los necesitados —eran tiempos de guerra, miseria y enfermedades— y obtuvo un puesto en la Cancillería de los Estados Pontificios. Solicitó ser nombrado sacerdote y lo logró en 1510 con el ritual de imposición de manos del papa Pío X. Ya había fundado, para ese entonces, la Compañía del Amor Divino que operaba en hospitales, cárceles, barrios pobres, y ayudaba a los más necesitados. También fundó oratorios para escuchar las necesidades que le planteaba la gente del pueblo. Aprovechaba esas ocasiones para aconsejar y evangelizar.
En Vicenza, su ciudad natal, reunió un grupo de pobladores humildes y los entrenó para servir en hospitales. El ejemplo se extendió a toda la sociedad, y también las clases nobles, caballeros y damas se sumaron al llamado y ayudaron desinteresadamente.
Al morir su madre y sus hermanos, dedicó toda su herencia a fundar un hospital de enfermos terminales y un orfanato en su pueblo azotado por la guerra, la peste y el hambre.
Fue un hombre de acción más que de palabras, y se alejó de la magnificencia de la corte pontificia para trabajar con y para los pobres. Solía decir: “Roma fue en un tiempo santa, ahora es una Babilonia”.
Fundó asociaciones a las que llamó “Montes de Piedad” (Montepío) que era un banco que prestaba pequeñas sumas de dinero con largos plazos de devolución, para liberar de la miseria a los pobres y marginados. En sus últimos años de vida, abrió hospicios para ancianos y fundó más hospitales.
Cayó enfermo y agotado por un ayuno que había empezado para tratar de detener una batalla que amenazaba a Nápoles. Los médicos le recomendaron dormir sobre un colchón —él dormía sobre un catre de madera— pero se negó, minimizando su sacrificio en comparación con el de Jesús. Murió el 7 de agosto de 1547. Ese mismo día se firmó la paz.
Tiempo antes de ser canonizado, se emitió la orden para realizar su iconografía para exponer en el templo: “La imagen será representada con una vara de lirios en la mano y dos o tres pájaros posados sobre la misma. También tendrá un libro en el que se leerá: ‘No se preocupen por lo que van a comer o con qué se van a vestir. Miren los lirios del campo y las aves del cielo’.
La imagen que es popular en la Argentina lo muestra con el Niño Jesús en brazos y espigas de trigo en la base de la figura. Esta modificación tiene su origen en un milagro que dicen que ocurrió a fines del siglo XIX, cuando un campesino llegó hasta su altar para pedirle por una gran sequía que estaba matando su cosecha. Para que el santo “recordase” su pedido, antes de irse le dejó a sus pies una espiga de trigo. Cuentan que tres días después llovió tanto en la provincia que se inundaron las poblaciones. Dicen que ese fue el milagro que disparó la fama de san Cayetano a toda la población.
San Cayetano es patrón de las personas que buscan trabajo y de los desempleados y es llamado “Padre de Providencia” o “Padre de la Providencia”.
El culto a este santo se extiende por toda Europa y Latinoamérica, pero es en la Argentina donde tiene una raigambre muy profunda y sentida. Todos los días recibe devotos en su iglesia —la más tradicional y concurrida está en el barrio de Liniers, Ciudad de Buenos Aires— y todos los 7 de agosto se agolpan decenas de miles de personas que esperan recibir su bendición, agradecer y pedir por trabajo. La espera comienza desde una semana antes a la fecha, la gente se instala en carpas frente a la puesta de la iglesia, ocupando las veredas circundantes formando filas de más de veinte cuadras de extensión. También se instalan muchos puestos de venta de comida al paso y todo tipo de artículo publicitario y de recuerdo como estatuillas, estampitas, medallas, espigas, pósters, llaveros y otros artículos con la cara del santo. Todos los 7 de agosto una vez más la fe los reúne a la espera de un milagro.

oración a san cayetano
Procesión en honor a San Cayetano cerca del santuario de Liniers, Buenos aires.

Oración a San Cayetano

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