Runa Odal

runasEl nombre de esta vigésimo cuarta runa hace alusión a un bien recibido en herencia, a la herencia, pero también al país natal, a la cultura, mentalidad y ambiente del que uno se impregna durante su juventud. Se llama opala en germánico, utal en gótico. Corresponde a la letra o de nuestro alfabeto.

Su interpretación cuando está del derecho
Como su nombre indica, esta runa afecta y designa todo lo que es susceptible de ser recibido en herencia y la influencia que el pasado ejerce sobre nosotros. Está, pues, en analogía con el medio de los padres, la familia, el país natal, los bienes materiales y físicos que heredamos de nuestros padres, pero también las costumbres, las creencias y la mentalidad de nuestro medio natal y nuestros antepasados. De ahí que también sea la runa de la experiencia, de lo que aprendemos de ella, de la moral o la filosofía que nos forjamos con los años. Sin embargo, subraya a menudo un apego al pasado, la necesidad de referirse al mismo, la necesidad de tener raíces, bases y fundamentos sólidos para actuar con total seguridad y evolucionar, la voluntad de transmitir lo que hemos recibido, aprendido o comprendido.

Su interpretación cuando está del revés
Cuando aparece en esta posición, propone dos interpretaciones: o bien nos dejamos influenciar demasiado por nuestro pasado, nuestro medio familiar, natural o cultural y nos sentimos incapaces de actuar en el presente sin hacer referencia al pasado, pues somos víctimas de este comportamiento debido a la educación; o bien nos negamos a aprender de nuestras experiencias anteriores, ocultamos nuestro pasado, rechazamos nuestra familia, nos engañamos con nuestras influencias y condicionamientos. Tanto en un caso como en el otro, esta runa aconseja, pues, integrar más serenamente las experiencias del pasado para vivir mejor nuestro presente.

Palabras clave
familia, patria, herencia, recuerdos, raíces. Ausencia de espíritu independiente, empresa familiar o rechazo de los padres o antepasados.

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