La tirada Horizontal

runasSe trata de una tirada que se realiza exclusivamente cuando uno tiene que enfrentarse a una situación relativamente simple, que le supone o le plantea un pequeño problema o le preocupa muy puntualmente, sin que sea muy grave.
En cambio, si se trata de circunstancias más complejas o de acontecimientos que no se consiguen dominar, la tirada vertical, denominada de «la cruz rúnica», parece mucho más adecuada para obtener respuestas a las preguntas. Veamos el método a seguir para realizar la tirada horizontal.
ETAPA PRELIMINAR
Igual que hemos hecho cada vez que, hasta ahora, te hemos enseñado un arte adivinatoria, te aconsejamos que no te precipites y tomes la precaución de escribir tu pregunta en un cuaderno reservado para este uso, inscribiendo de antemano la fecha en que realizas la consulta. A continuación, anota el contenido de tu tirada; e incluso podrás escribir tu interpretación. Tener un cuaderno para las tiradas de cada arte adivinatoria te permite volver sobre tus preguntas y preocupaciones. Lo que no carece de interés, puesto que si después de cada vez te fijas en la naturaleza o el objeto de tus preocupaciones, te darás cuenta de que casi siempre son los mismos, o bien de que tiendes a exagerar los acontecimientos, a dramatizarlos o a minimizarlos, según el caso, o a subestimar tus recursos o medios disponibles, tus propias cualidades, tu entorno o las circunstancias, o finalmente a reproducir siempre los mismos errores, adoptando siempre los mismos comportamientos y actitudes. Por eso, la relectura de tus preocupaciones y preguntas planteadas, así como las interpretaciones que haces de las tiradas, puede serte útil, tanto como instrumento pedagógico para aprender a hacer un buen uso de las runas como para un autoanálisis, ayudándote a tomar conciencia de tus carencias. Por todo esto, insistimos siempre en que reserves un cuaderno, en este caso para las runas, pero también para el tarot adivinatorio, para el I Ching o para el Ave del Paraíso, por ejemplo. En efecto, nunca olvides que eres tu mejor profesor y que la mejor técnica para aprender el arte adivinatoria de las runas sigue siendo la práctica. Así, a nuestro entender, la etapa preliminar consiste en coger un cuaderno, reservado para tus preguntas e interpretaciones de las consultas del oráculo de las runas y, por supuesto, de las 25 runas.
PRIMERA ETAPA
Mezcla o agita las runas
Para mezclar o agitar las runas, tienes dos soluciones. Ninguna es mejor que la otra. Escoger la que más te convenga es cosa tuya. La primera consiste simplemente en disponer las runas encima de una mesa, cuya superficie sea lo bastante lisa para que puedan resbalar con facilidad sin que se den la vuelta, ni se rayen o estropeen. Pon las runas, una por una, en el montón que has ido formando, o mézclalas lentamente con las dos manos, efectuando un movimiento circular, pero evitando que se giren. Efectivamente, procura mantener ocultos los símbolos que figuran en ellas. La segunda, implica disponer de una pequeña bolsa o caja. Pon las runas en el interior y mézclalas justo antes de escoger una de ellas, por supuesto sin mirar nunca dentro de la bolsa o caja, igual que para el juego de la lotería, el cual, por otro lado, históricamente se inspira en el arte adivinatoria de las runas. Para nuestro ejemplo, hemos escogido la primera posibilidad.
SEGUNDA ETAPA
Plantea la pregunta
No se trata de plantear cualquier pregunta al azar. Tómate un tiempo para reflexionar. Por lo tanto, piensa en tu problema del momento y en las soluciones que tal vez ya hayas tomado en consideración. Si se te ocurre espontáneamente una pregunta en relación con tu preocupación del momento, escríbela en tu cuaderno. Pero, antes de empezar la tirada, léela una o dos veces en voz alta. Y entonces, plantéate si su enunciado corresponde efectivamente a lo que realmente te preocupa. Si éste es el caso, ya puedes iniciar tu tirada.
TERCERA ETAPA
Escoge las tres runas de tu tirada
Una vez las runas estén bien mezcladas y tu pregunta claramente planteada, podrás emprender la tirada horizontal. Escoge una runa de entre las 25 que se extienden ante ti, boca abajo, deforma que no puedas ver sus símbolos. Colócala ante ti, dándole la vuelta y situándola ligeramente a tu derecha. Esta tirada se realiza disponiendo las tres runas que la componen de derecha a izquierda. La primera runa te aportará luz sobre una situación presente. Casi siempre es reveladora de la naturaleza del problema que te preocupa o del objeto de tu pregunta, como descubrirás. Escoge una segunda runa, que dispondrás a la izquierda de la primera, dándole la vuelta obviamente para descubrir el símbolo que figura en ella. Esta segunda runa tiene que ver con tu capacidad de acción y las eventuales iniciativas a tomar para actuar o resolver tu problema. Finalmente, escoge una tercera runa, que colocarás a la izquierda de la segunda, en la misma línea horizontal que las dos primeras y también girándola. Esta última runa de la tirada es la que te hará ver con claridad la nueva situación en la que te encontrarás después de haber actuado para resolver tu problema.

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