La sabiduría de las runas

Si antaño había muchos obstáculos que superar para consultar el oráculo, si eran necesarios todo tipo de rituales, si había tantas prohibiciones, un carácter sagrado, a veces incluso divino (de ahí el término adivinación, que viene a consistir en adivinar lo divino, es decir, percibir la parte de divinidad que tenemos en nosotros), era simplemente para incitar al consultante a mantener cierta exigencia consigo mismo.

No se trataba de interrogar el oráculo por banalidades. Se le consultaba sobre temas esenciales, primordiales, útiles para salvaguardar o preservar a una comunidad, para la salvación o la evolución espiritual de un ser. No nos cansaremos de aconsejarte que reflexiones mucho respecto a este tema.

Por eso, cuando consultes las runas o cuando una tercera persona tal vez te pida que se las leas, piensa siempre en el devenir del que somos dueños y no en el futuro fatal que sufrimos.

El oráculo de las runas es una adivinación llena de sabiduría. Pero jamás olvides que esta sabiduría la pusieron nuestros antepasados, hombres y mujeres como nosotros. La sabiduría de las runas es nuestra sabiduría.

Volver a Runas

Artículos relacionados