Predicciones sobre el futuro Faraón

En el Egipto faraónico el mundo invisible de los dioses y los espíritus era tan real como el de la vida cotidiana. Conscientes de su vulnerabilidad ante un futuro incierto, los egipcios intentaban por diversos medios que sus acciones complacieran a esos poderes invisibles. Un modo de evitar riesgos innecesarios era consultar sus particulares calendarios, en los c[ue aparecían señalados los días de buena suerte y los nefastos. También se podía recurrir al análisis de los sueños en busca de cualquier presagio que anticipara futuros aciertos o problemas.
Se consideraba que los sueños eran «revelaciones de la verdad», en palabras de un texto del Imperio Medio titulado Instrucciones del faraón Amen-em-Hat I. Los sueños aveces eran considerados visiones fugaces de una realidad superior, y su significado no afectaba sólo a la persona que los había tenido.

Libros de sueños

Los egipcios a menudo buscaban ayuda profesional para desentrañar el significado de sus sueños. En un país en donde la inmensa mayoría de los habitantes eran analfabetos, los sacerdotes que dominaban la lectura y la escritura gozaban de una situación privilegiada. Entre los textos que podían consultarlos denominados sacerdotes lectores estábanlos libros de sueños que explicaban el significado de las distintas imágenes oníricas.
Hasta nuestros días ha llegado un volumen de este tipo, aunque en forma incompleta. Se trata de un manuscrito fechado en el siglo XII a.C. Uno de los aspectos más interesantes de ese texto es que proporciona dos interpretaciones de las imágenes en función de la personalidad de quien sueña. La primera lectura se aplica a los devotos de Horus, el dios benefactor, que supuestamente eran personas tranquilas y ecuánimes, y la segunda a los seguidores del dios Seth, inmoderado y problemático.
Algunas de esas interpretaciones se parecen a las que podrían ofrecerse hoy día. Así, soñar que uno se sumerge en un río significaba una purificación del mal. Pero otras son más enigmáticas: para un hombre, soñar que tiene relaciones sexuales con una mujer era desfavorable y presagiaba una tragedia. Ver una ostra en sueños significaba que iba a producirse un acontecimiento perjudicial.
El gobernador hebreo
La Biblia recoge el sueño prof ético más conocido del Antiguo Egipto. El protagonista de la historia es José, quien con la ayuda de Dios explicó correctamente varios sueños premonitorios, en especial la célebre visión del faraón en la que salían del Nilo siete vacas gordas que posteriormente eran devoradas por siete vacas flacas que también emergían del río.
El Génesis explica con todo detalle cómo llegó a suceder que un extranjero, y además esclavo, fuera consultado por el monarca acerca de un asunto tan personal. El mayordomo del faraón había conocido a José tiempo atrás, en un momento en que ninguno de los dos contaba con la simpatía del rey (ambos estaban presos en la cárcel). El mayordomo había tenido un sueño en el que se veía prensando uvas para el faraón. Cuando se lo contó a José, éste afirmó que el significado del sueño era que el mayordomo sería liberado pronto, y así sucedió. Al oír la extraña historia de su mayordomo, el faraón decidió poner a prueba el talento profético de ese extranjero. José dijo que el sueño del faraón significaba que el país iba a atravesar una fase de bonanza de siete años, pero que ésta iría seguida por una racha de pobreza también de siete años. El faraón quedó tan impresionado que entregó al hebreo un anillo de su propio dedo y un collar de oro. No sólo eso: además lo nombró gobernador de Egipto, otorgándole la responsabilidad necesaria para introducir las modificaciones que fueran necesarias con el propósito de evitar ese desastre.
El relato ilustra la importancia que se da a los sueños premonitorios y plantea interrogantes sobre el hecho de que se otorgara un puesto tan relevante en la corte a un extranjero. Basándose en esta historia, los eruditos han acotado cronológicamente los acontecimientos anteriores al Segundo Periodo Intermedio, pues se sabe que durante los siglos XVII y XVI a.C. se vivió una época de conflictos durante la cual algunos gobernantes de estirpes semíticas gozaron de gran poder en el Bajo Egipto, fecha que coincide con la supuesta detención de José.
profecias
Los egipcios creían que los dioses como Horas, el dios de los cielos con cabeza de halcón que vemos aquí, podían ponerse en contacto directamente con los seres humanos a través de los sueños. La gente incluso a veces iba a dormir a recintos religiosos con la esperanza de recibir sueños proféticos de algún dios.

Volver a Profecías