Nostradamus y las centurias

Probablemente Nostradamus sea el profeta secular más famoso de todos los tiempos. Sin embargo, se han inventado tantas leyendas sobre su vida que hoy dia resulta difícil discernir en los textos que abordan su figura lo que es real y lo que no. Con todo, respecto a los hechos fundamentales de su biografía existe consenso. Nostradamus nació en el sur de Francia, concretamente en St-Rémy-de-Provence en 1508, y murió en Salón, localidad situada a unos 30 km de distancia, en 1566. Viajó intensamente por Francia e Italia, aunque regresaba frecuentemente a su Provenza natal y acabó por establecerse allí. También tenemos la certidumbre de que ya envida su reputación como profeta estaba sólidamente asentada. Durante los últimos 20 años de su existencia la corte francesa estuvo pendiente de él y varios discípulos lo visitaron en Salón. Además, en su vejez el profeta logró riqueza y honores e incluso adquirió cierta fama internacional.
Su nombre de bautismo era Michel de Nostredame (Nostradamus es una latinización). El futuro vidente nació en una familia de ancestros judíos convertida al catolicismo antes de su nacimiento. Su abuelo, al parecer un hombre culto y educado, era comerciante de grano y también desempeñaba funciones de notario. El fue quien proporcionó a Nostradamus una sólida base educativa, no sólo en matemáticas y lenguas clásicas, sino también en astronomía.
En su juventud, Nostradamus estudió primero enAviñón, y después se trasladó a Montpellier. Corría el año 1539 cuando Nostradamus se licenció en medicina en la célebre facultad de esa ciudad. Durante los siguientes veinte años trabajó como médico ambulante y se hizo famoso por la humanidad y la originalidad de sus métodos. Así, a pesar de que las sangrías eran el tratamiento más utilizado por entonces para ciertas dolencias, él se negaba a practicarlas, y para restañar la sangre de las heridas prefería las ligaduras a la cauterización. En la época en que Nostradamus desarrolló su carrera profesional el mal endémico del sur de Francia era la peste. Precisamente una peste acabó con la vida de su primera mujer, descrita como una joven «de alto rango, muy hermosa y admirable» y de sus dos hijos pequeños.

Con dotes proféticas

Los relatos que han llegado hasta nuestros días afirman que a lo largo de sus viajes Nostradamus empezó a ser conocido por su inexplicable intuición. En una ocasión, estando en Italia, se arrodilló ante un monje con el que se cruzó en la calle, dirigiéndose a él como «Su Santidad». El joven era un porquerizo llamado Felice Peretti. En 1585,19 años después de la muerte de Nostradamus, fue nombrado papa con el nombre de Sixto V. Hay otra anécdota igual de sorprendente. Una vez Nostradamus fue invitado a cenar en cierta casa. Su anfitrión intentó poner en ridiculo sus habilidades. Para ello le pidió que predijera el destino de dos cerdos, uno negro y uno blanco. Nostradamus respondió que los comensales presentes iban a dar cuenta del negro, y que el blanco seria devorado por un lobo. Al oírlo, el anfitrión visitó a su cocinero y le pidió en secreto que cocinase el cerdo blanco para esa noche. Al servir la colación, explicó a su invitado que había cometido un error, y que el cerdo era la suculenta prueba de ello. Pero Nostradamus siguió en sus trece. El anfitrión solicitó la presencia del cocinero, quien confesó que efectivamente, había cocinado el cerdo negro, porque mientras preparaba el cerdo blanco había irrumpido en la cocina un cachorro de lobo que vagaba por la propiedad y se lo había comido.
La fama de profeta de Nostradamus empezó a consolidarse en 1547, después de trasladarse a Salón. A partir de 1550 publicó almanaques anuales en los que anticipaba los acontecimientos del año venidero. Años más tarde, en 1555, publicó la primera edición de las Centurias, la obra por la que se le recuerda hoy día. Lejos de lo que pudiera pensarse, el título no hacía alusión al futuro, sino al hecho de que Nostradamus agrupaba sus profecías en estrofas de cuatro versos cada una, en grupos de cien. La primera edición incluía tres centurias y parte de otra; un total de 858 versos. Una segunda edición, publicada tres años después, aumentó el número a 643. La tercera y ultima edición sería publicada a titulo postumo en 1568 con un total de 942 versos. Por razones que se desconocen, la séptima centuria quedó incompleta.
El rotundo éxito cosechado por las Centurias probablemente se deba al hecho de que la fama de Nostradamus ya había empezado a extenderse. Aún no había transcurrido un año de la fecha de su primera publicación y Nostradamus ya había sido invitado a la corte para conocer al rey Enrique II y a su esposa, Catalina de Mediéis, quien pidió al profeta provenzal que elaborase los horóscopos de sus cuatro hijos, y hasta lo visitó en Salón en 1564, en el transcurso de un viaje real a las provincias.
Gracias a la simpatía real, la fama de Nostradamus se difundió por todas partes, trascendiendo incluso las fronteras francesas. En 1559, justo cuatro años después de la publicación de la primera edición de las Centurias, la reina Isabel I subía al trono de Inglaterra. Se decía que por entonces todo su país contemplaba absorto las «ciegas, enigmáticas y demoniacas profecías de Nostradamus, el observador de las estrellas».
profecias
En el momento de su muerte, Nostradamus era rico y famoso. En su testamento dejó un legado de más de 8.400 coronas, suma que en su tiempo constituía toda una fortuna para un médico de provincias. Aquí vemos un detalle de un mural moderno que se encuentra en St Rémy.

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