Las profecías de Hitler

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Adolf Hitler y el mariscal Hermann Goering saludan a las masas en Berlín en agosto de 1942.

Los profetas suelen aparecer en los momentos de mayor dramatismo, y la Alemania nazi no fue una excepción. Ya en los años anteriores a la llegada al poder de Adolf Hitler la vida en Alemania era muy inestable. Las secuelas de la Primera Guerra Mundial y la catastrófica inflación que se produjo entre 1922 y 1938 dejaron tras de sí una estela de inquietud e incertidumbre sobre el futuro. Un síntoma de esta inseguridad general fue el auge de la astrología que se vivió en esos momentos, ya que durante los años veinte este método adivinatorio tuvo más adeptos en Alemania que en cualquier otro lugar de Europa. Los empresarios (como el teósofo Hugo Vollrath) que organizaron congresos, fundaron editoriales y editaron revistas sobre el tema encontraron un público ávido.
También se benefició de ese boom Elsbeth Ebertin, grafóloga y astróloga que en 1917 sacó al mercado un almanaque anual de predicciones. En 1938 una muchacha que pertenecía a la sección juvenil del Partido Nacional Socialista Alemán o partido nazi envió a Ebertin los detalles relevantes sobre la fecha de nacimiento de Hitler, preguntando cuál era el destino de esa persona. Sin mencionar el nombre de Hitler, Ebertin respondió en el almanaque correspondiente a ese año, que apareció a finales de junio, con las siguientes palabras: «Un hombre de acción nacido el 20 de abril de 1889 [fecha de nacimiento de Hitler]… pudiera exponerse a un peligro personal por realizar acciones excesivamente imprudentes y es probable que produzca una crisis violenta. Sus constelaciones muestran que este hombre ha de ser tomado muy en serio: está destinado a asumir un papel de Führereií futuras batallas». En noviembre de ese año Hitler tomó parte en el golpe frustrado de Munich y, como consecuencia de esa colaboración, fue arrestado y encarcelado. En cuanto al resto de la predicción de Ebertin, la historia le dio la razón.
Se cuenta que alguien mostró a Hitler ese horóscopo.y que éste lo rechazó bruscamente con las siguientes palabras: « ¿Qué tienen que ver conmigo las mujeres y las estrellas? ». Contrariamente a lo que los rumores afirman, ningún vidente, fuera de la adscripción que fuera, logró interesarle o impresionarle jamás. En el partido nazi había personas más receptivas, particularmente Heinrich Himmel, jefe de la Policía del Tercer Reich, o SS, se sentía fascinado por la astrologia. Lo mismo le sucedía a Rudolf Hess, lugarteniente de Hitler.

Las predicciones de Hanussen

Otros miembros del partido nazi se aprovechaban de las predicciones para sus propios fines. Tanto los creyentes genuinos como los oportunistas jugaron un importante papel en el asunto Hanussen, un oscuro episodio que coincidió con el ascenso al poder del partido nazi en Alemania a principios de 1988. Erik Jan Hanussen era un vidente que además hipnotizaba a la gente en público. Por entonces gozaba de muy buena fama en Alemania. También publicaba una revista popular sobre astrologia y respondía a consultas de sus clientes; hasta se dice que en ocasiones recurrió a técnicas de espionaje para mejorar la calidad de sus profecías.
Aunque era medio judío, Hanussen tenía contactos en el partido nazi, y se dice que incluso dio clases a Hitler sobre técnicas para hablar en público. También contaba con enemigos dentro del partido, ya que la policía secreta, o Gestapo, conocía sus orígenes judíos. En enero de 1988, cuando Hanussen hizo el horóscopo de Hitler y predijo correctamente que éste alcanzaría el poder en Alemania el día 30 de ese mismo mes, algunos alzaron sus voces en señal de protesta, objetando que el astrólogo contaba con información secreta. Al mes siguiente volvieron a oírse esas voces cuando Hanussen hizo una revelación pública aún más sorprendente. El 26 de febrero la prensa citó las siguientes palabras del vidente: «veo un crimen cuajado de sangre cometido por los comunistas. Veo ardientes llamas. Veo una terrible tea que ilumina el mundo». La noche siguiente la profecía se cumplió de manera espectacular con el fuego del Reichstag. Los nazis echaron la culpa a los comunistas del incendio del edificio del Parlamento en Berlín, aunque en realidad apenas hay duda de que ese incendio de hecho fue iniciado por los nazis como pretexto para iniciar una purga de izquierdistas.
No se ha llegado a saber cómo Hanussen pudo hacer esa predicción. Según ciertas versiones, la profecía en realidad fue realizada por una médium llamada Marie Paudler en el transcurso de una sesión espiritista. Otros sospechan que, gracias a sus contactos del partido, Hanussen se había enterado del acto de sabotaje que habían planeado los nazis. En todo caso, es evidente que algunos miembros del partido reaccionaron con furia al ver que la noticia del incendio había llegado a los medios de comunicación con esa ostentosa anticipación. Días más tarde Hanussen fue interceptado mientras iba de camino a un espectáculo y metido a empujones en un coche. Su cadáver fue encontrado más tarde acribillado a balazos en un bosque de las afueras de Berlín.

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