Las predicciones papales

Las profecías de san Malaquías, una de las curiosidades más duraderas de toda la historia, son una enumeración de 111 lemas aplicables a cada papa en orden cronológico. La lista se inicia con Celestino II, papa entre 1148 y 1144. Su supuesto autor, san Malaquías, fallecido en 1148, fue el reformador religioso que introdujo la orden cisterciense en Irlanda. Pero san Bernardo de Claraval, gran amigo suyo, en sus escritos acerca de la vida de san Malaquías no menciona en absoluto esas profecías y, de hecho, la primera alusión a ellas que conocemos se produce en 1595, fecha en la que las profecías papales estaban de moda.
Gomo es lógico, la prolongada desaparición de la lista de san Malaquías atrajo sospechas, y pocas décadas después de su reaparición se sugirió que esa lista era una falsificación. Concretamente, se afirmó que había sido escrita coincidiendo con la elección papal de 1590 en interés de un tal cardenal Simoncelli de Orvieto. El lema correspondiente a esa época es De antiquitate urbis,’de la antigüedad de la ciudad’, y el apellido de Orvieto deriva de las palabras latinas que significan ‘ciudad vieja’. Pero los defensores de las profecías justificaban esa enigmática desaparición explicando que san Malaquías había presentado la lista al papa Inocencio II durante una visita a Roma en 1140, y que ésta se había extraviado en los archivos del Vaticano.

Lemas y escudos

Todavía dura la polémica sobre la autenticidad del documento. Algunas de las primeras predicciones acertaron de lleno, lo cual parece señalar que fueron escritas después de que sucedieran los hechos. De no ser así, habría que asumir su carácter extraordinariamente profético. Así, al quinto papa de la lista, Adrián IV (1154-1159), le fue asignado el lema De rure albo, ‘del país albano’. Adrián IV fue el inglés Nicholas Breakspear, procedente de la ciudad de Saint Albans; Alejandro IV (1254-1261), Signium ostiense, fue cardenal de Ostia antes de ocupar el cargo de pontífice. Por su parte, el papa ermitaño Celestino V (1394) era Exeremo celsus, ‘el grande del desierto’.
Los escépticos creen que esas estrechas correspondencias muestran que la lista fue escrita con posterioridad a los hechos. Por eso las predicciones más interesantes quizá sean las que abordan acontecimientos posteriores a 1590, porque tenemos la seguridad de que en ese año la lista ya había sido escrita. Muchos autores creen que a partir de ese momento la calidad de las profecías se deteriora, pero aún se pueden encontrar lemas que asombran por su veracidad. Asi, a Benedicto XV (1914-19??), cuyo prelado coincidió con la Primera Guerra Mundial y la Revolución rusa, de ateísmo militante, le corresponde el lema Religio depopulata, ‘religión despoblada’. En 1978 fue nombrado papa Juan Pablo I, cuyo mandato sólo duró treinta y tres dias. Tanto el inicio como el final del mismo coincidieron con noches de luna llena. Todas estas circunstancias aparecen reflejadas en su lema De medietate lunae, ‘de la medialuna’.
Otros lemas de Malaquias aluden a algunos papas por sus escudos de armas: el de Clemente XIV (1769 -1774) mostraba un oso corriendo, lo cual se ajusta al lema Ursus velox, ‘oso veloz’; el de LeónXlll (1878-1908), Lumen incoelo, ‘luz de los cielos’, presentaba un cometa, y el de Pablo VI (1963-1978), Flosfloris, o ‘flor de flores’, incluía una flor de lis.
Obviamente, es fácil exagerar la precisión de la lista citando solamente sus aciertos. Lo cierto es que otros lemas no se ajustan a sus respectivos pontífices con la misma exactitud. Asi, a Juan Pablo II, que en 1978 llegó a ser el primer papa no italiano que accedía al papado en los últimos 450 años, le corresponde el lema De labore solis, ‘de los trabajos del sol’. Hay quien ha señalado que el pontífice procede de Cracovia, cuna de Copérnico, el primero que señaló que la tierra giraba entorno al sol. En todo caso, la conexión parece forzada.
Resulta enigmático observar que actualmente la lista de san Malaquías se halla cercana a su fin. Después de Juan Pablo sólo hay un lema más, Gloria olivae, o fla gloria del olivo’. Después la lista se interrumpe con una predicción catastrófica: durante el papado de un nuevo Pedro la Iglesia sufrirá una persecución final, tras la cual la propia Roma será destruida y llegará el dia del Juicio Final.
hechizos
Retrato del papa Pío VI por Pompeo Girolamo Batoni. En la lista de san Malaquías, Pío VI (1775-1799), forzado al exilio por las tropas revolucionarias napoleónicas, aparece descrito como Peregrinus apostolicus, peregrino apostólico.