El tarot

profecias

El Colgado, de una baraja de tarot que, según se cree, fue realizada por un artista de Ferrara hacia 1480. En el Renacimiento la figura de un hombre colgado boca abajo por una pierna representaba a un traidor. Hoy día la carta suele asociarse al sacrificio y a la esperanza.


Las cartas del tarot probablemente sean el método adivinatorio más conocido hoy dia en los países occidentales. Su popularidad sólo puede compararse a la del I Ching. La baraja del Tarot se compone básicamente de 78 cartas. De ellas, 56 son lo que se llama los Arcanos Menores, y se dividen en cuatro palos: copas, oros, espadas y bastos. Cada palo está formado por 14 cartas, una más que la baraja de póquer, porque en el tarot cada palo tiene sota, caballo, dama y rey. Las 22, cartas restantes forman los Arcanos Mayores, una serie de naipes donde aparecen figuras de naturaleza simbólica: el Sol, la Justicia, la Muerte y otras. De ellos, 2,1 están numerados, del uno (el Mago) al 21 (el Mundo). La carta número 22, es el Loco, que desempeña una función similar a la del comodín en la baraja de póquer.
Para echar las cartas del tarot el adivino elige una de las muchas tiradas posibles, y en cada una de ellas la posición de las cartas influye en su significado. Una de las tiradas más conocidas es la cruz celta. En ella se eligen diez naipes al azar después de que el consultante haya barajado bien el mazo. El adivino pone la primera carta boca abajo en el centro de la mesa. Después coloca la segunda carta encima de la anterior, formando una cruz. Esos dos naipes representan el principal asunto de la consulta y cualquier influencia adversa que pudiera incidir en él, respectivamente. Entorno a esas dos cartas se colocan otras cuatro, empezando por la parte inferior y en el sentido de las agujas del reloj. Esas cartas simbolizan los antecedentes a largo plazo del asunto, el pasado reciente, el posible desenlace y el futuro próximo, por ese orden. Los cuatro naipes restantes se colocan al lado de la cruz, poniendo el primero cerca del adivino, el segundo más arriba y asi sucesivamente. Esas cartas describen, respectivamente, la influencia del consultante sobre la situación, la intervención de otras personas, las esperanzas y temores del consultante y el desenlace más probable. Gomo se puede ver, una consulta ofrece un profundo análisis de una situación concreta. El individuo se ve obligado a considerar su situación desde muchos puntos de vista, casi con independencia de las cartas que salgan.

Un nuevo juego

En cuanto a las cartas, se han escrito muchos disparates sobre su supuesta antigüedad, que el erudito británico Michael Dummett ha tratado de aclarar. En su obra The Game of Tarot (‘El juego del tarot’), publicada en 1980, demostró que la baraja de tarot empezó siendo un juego de cartas basado en hacer bazas. El tarot se inventó en el siglo XV en Italia, y durante más de trescientos años no aparece ninguna referencia a posibles usos adivinatorios. En realidad, no se menciona que ningún juego de cartas haya sido utilizado en este sentido. El arte de adivinar el futuro echando las cartas, también conocido como cartomancia, parece ser una invención del siglo XVIII, al menos en el mundo occidental, aunque pudiera haber existido una tradición cartomántica anterior en la literatura que permaneció oculta. El tarot es reivindicado por el esoterismo por vez primera poco después de la aparición de la cartomancia, con un simbolismo procedente del antiguo Egipto.
De hecho, no se ha logrado demostrar ninguna conexión entre la baraja del tarot y la remota Antigüedad. Las primeras cartas que se conservan proceden de una baraja pintada a mano para el duque de Milán hacia 1440. Los primeros juegos de cartas habían llegado a Europa desde el este islámico hacía 6o años, aproximadamente. La referencia más remota se encontró en una carta escrita en 1877 por un monje alemán que vivía en un monasterio suizo. En ella se habla de un nuevo juego que «nos ha venido este año». Las primeras barajas que se conocen son idénticas a los Arcanos Menores del tarot. Cada una de ellas tiene cuatro palos con 14 cartas en cada uno.

Sigue leyendo >>>