El profeta durmiente

profecias

Algunos contemporáneos de Cayce sostenían que éste había preconizado el crack financiero de Wall Street en 1929.

Edgar Cayce fue un vidente muy promocionado cuya reputación se ha visto algo dañada en los últimos tiempos. Hasta la fecha de su muerte, sucedida en 1945, Cayce fue conocido principalmente por sus capacidades como curandero, pero posteriormente adquirió fama de vidente gracias a la aparición de una biografía postuma, Edgar Cayce, el profeta durmiente, publicada en 1967. El título de la obra procedía del hábito de Cayce de ofrecer predicciones y consejos médicos en estado de trance.
Cayce nació en 1877 en una granja cercana a Hopkinsville, en Kentucky. Un día, a los siete u ocho años, estaba sentado en un claro del bosque cuando vio una luz muy clara y oyó una voz que le preguntaba qué talentos le gustaría poseer. La escena parecía sacada de un cuento de hadas. Cayce pidió el don de la sanación, y desde ese momento supuestamente tuvo unos poderes terapéuticos fuera de lo normal. A decir de todos, Cayce fue un sanador de gran dedicación que hizo mucho bien a sus pacientes, pero hoy en día su vertiente profética sorprende menos. Cayce fue conocido envida como el hombre que predijo la depresión de Wall Street de 1939 y la Segunda Guerra Mundial, aunque las palabras que realmente dijo fueron bastante más vagas de lo que pudiera esperarse. En 1929, seis meses antes del famoso Jueves Negro, Cayce aconsejó a un agente de bolsa que vendiera sus acciones porque se iba a producir un colapso financiero. Fue una buena corazonada, pero hay que tener en cuenta que en esos momentos se alzaban otras voces diciendo que el mercado de valores estaba sobrevalorado. Con la Segunda Guerra Mundial sucedió algo parecido. Poco antes de que su inicio Cayce comunicó a unos reservistas del ejército que serían convocados en breve, lo cual no podía calificarse de advertencia inesperada, dada la inestabilidad política global de esa época.
El libro de Jess Stearn se ocupa en detalle de una serie de predicciones geográficas a gran escala que Cayce realizó a mediados de la década de los treinta. Según ellas, entre 1958 y 1998 iba a producirse en la Tierra una cadena de catástrofes geológicas. El eje polar de la Tierra se movería, y los subsiguientes desequilibrios tectónicos provocarían movimientos de tierra a escala gigantesca. La ciudad de San Francisco sería destruida, y California se hundiría bajo el océano. Lo mismo sucedería en gran parte del norte de Europa y de Japón. También Nueva York acabaría siendo destruida. Cayce tuvo una visión en la que aparecía él mismo volviendo a la Tierra en 2,100 y aterrizando en los escombros que quedaban de Manhattan.
Obviamente, la idea del movimiento tectónico a gran escala ejercía una gran fascinación sobre Cayce. Alfred Wegener había publicado sus teorías acerca de la deriva continental en 1915. Esas nuevas ideas fueron recogidas por la prensa durante la década de los veinte, despertando un interés creciente entre la población e influyendo decisivamente sobre Cayce, especialmente en su concepción del pasado y del futuro del planeta. El profeta durmiente, que estaba convencido de que la Atlántidayacía bajo las aguas en algún lugar cercano a la costa este de Estados Unidos, profetizó que este continente resurgiría del mar a finales de la década de los sesenta y que su parte occidental quedaría situada cerca de las Bahamas. También sostenía que la Atlántida había alcanzado un avanzado grado de civilización tecnológica antes del 10.000 a.C., tal como atestiguaba un documento que se hallaría entre 1996 y1998 en una cámara secreta situada bajo la garra izquierda de la Esfinge de Giza, en Egipto. Por supuesto, ninguna de esas predicciones se cumplió, y afortunadamente tampoco se hizo realidad la que auguraba el estallido de una tercera guerra mundial en 1999 y el final de nuestra civilización. Tal vez Cayce tuviera un gran talento para sumirse en estados de trance casi a voluntad, pero a la luz de sus predicciones escritas se puede decir que su visión subconsciente no estaba directamente relacionada con el futuro.

Volver a Profecías