El mapa de un pirata

Dos pedazos de mapa de un pirata erudito

A finales de 1929 fueron descubiertos en el Museo Topkapi, en Turquía, dos fragmentos de mapa que se daban como desaparecidos desde hacía mucho tiempo. Eran las cartas de Piri Reis, celebre navegante y pirata turco de la Edad Media que nos legó un extraordinario libro de memorias, donde hacía referencia a las cartas, afirmando haberlas trazado en 1513, en Galibolu.
Para elaborar sus mapas, Piri Reis consultó todas las cartas de la época, todo lo que pudo hallar, incluyendo un esbozo original de Colón, cartas orientales desconocidas en Europa y otros pergaminos muy antiguos, transcripción a su vez de otros aún más antiguos.
En los dos fragmentos encontrados aparecen el Atlántico, el Ártico, la Antártida y algunas partes de África y del continente americano. Catalogados y archivados, los mapas de Piri Reis volvieron a caer en el olvido hasta que un oficial de la marina americana adquirió algunas de sus reproducciones y las envió a un amigo, Arligton Mallery, estudioso del asunto.
Hecha la traducción de los fragmentos —búsqueda del sistema cartográfico empleado, conversión de escalas, correspondencias con las cartas modernas— se pudo verificar que el mapa de Piri Reis era «rigurosamente correcto». Algunos especialistas, entre ellos los cartógrafos Walters y Linehan, llegaron a la conclusión de que un mapa tan exacto tenía que haber sido realizado a través de una prospección aerofotogramétrica. Y allí debería estar, en medio del Atlántico, el continente desaparecido.
Sabiéndose que Piri Reis se basó en mapas más antiguos, y que las modificaciones en relación con los mapas actuales se debían a las sucesivas transformaciones del contorno de la Tierra, podía admitirse que los autores de la carta primitiva, hace presumiblemente diez mil años, ya conocían algunas de las modernas técnicas de prospección topográfica. A falta de una explicación más lógica para el hecho, ya conocían la Atlán-tida o vivían en ella.
Aunque, posteriormente, aquellas tierras desconocidas fueran excluidas del mapa porque no interesaban al navegante turco. Es una lástima que Piri Reis, en lugar de pirata erudito, no hubiera sido un historiador con una visión amplia de las cosas.

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