Ritual protector de la casa mediante la limpieza 1

Ahora la casa estará barrida, pero es conveniente acabar de limpiar toda la negatividad procediendo a un fregado mágico. Para efectuar el fregado debemos tener en cuenta que por cada litro de agua, se precisará medio kilo de sal marina.
En primer lugar la sal será magnetizada en nuestras manos (sin sacarla de la bolsa o paquetito), mientras vamos influyendo a la especie con pensamientos positivos.
Una frase que nos puede ayudar será:

«Que esta sal que ahora depositaré en agua, perpetúe mis deseos de paz, positividad y armonía».

Después de la invocación podremos depositar la sal en el agua y comenzar a fregar la casa, para ello se procederá de igual manera que con el barrido, es decir siempre efectuando las operaciones en dirección a la puerta de la estancia y avanzando habitación por habitación hasta llegar a la puerta de la casa, mientras paralelamente invocamos:

«Con esta acción limpio y purifico mi casa de todo mal y de toda negatividad».

Se recomienda una renovación del agua y la sal del cubo para cada estancia. El agua deberá tirarse al inodoro estableciendo la siguiente invocación a nivel mental:

«Ahora. En este momento. Con esta acción alejo de mí y de mi casa todo el mal y la negatividad que pudiera existir en ella».

Daremos por concluido el ritual cuando hayamos fregado el recibidor y también el rellano de la puerta de la casa. Recordemos que siempre debemos tirar el agua al inodoro.
Nota
Recomendamos realizar este acto mágico por lo menos una vez a la semana y especialmente algunas horas después de haber recibido algún tipo de visita «non grata«. También lo realizaremos al menor síntoma extraño que nos pueda indicar que estamos siendo influenciados.

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