Protecciones para el mal de ojo

Aquí sí que no podemos distraernos un momento y actuaremos de inmediato. Y por tanto, seguiremos al pie de la letra todas y cada una de las recomendaciones anotadas como protecciones simples y, además, durante tres meses depositaremos 10 ó 12 granos de sal gruesa en cada uno de los vértices de cada habitación de nuestra casa.
En un incensario grande pondremos un carbón encendido y encima de éste colocaremos incienso Katar litúrgico. Mientras dure el incienso y el carbón, la persona atacada con el mal de ojo deberá estar sentada, de pie o arrodillada, según mejor se encuentre, y repetirá tres veces la siguiente frase: «Que Dios te ampare, y de mí te separe».
Además de seguir las recomendaciones simples y lo expuesto anteriormente, la persona que recibe el influjo del mal de ojo procurará dormir largas horas tranquilamente y sin pesadillas. Procurará llevar una vida sana, hacer gimnasia, respiraciones adecuadas, comidas a base de ensaladas, tomates, verduras, pescados hervidos, pocas grasas y poca carne. Deberá evitar el alcohol, el tabaco, el chocolate y el café.
Piense que todo lo expuesto va a beneficiarlo y a favorecerlo, evitándose así estados nerviosos que llevan a situaciones desagradables.
Ya sabemos de antemano que todas o algunas de estas cosas le habrán costado o le están costando mucho dejarlas, nos referimos al café, al alcohol, al tabaco, etc., pero recuerde que es su calidad de vida la que está en juego, es su interior y su exterior, y si desea eliminar las malas influencias de todo tipo, más vale que se decida a realizar un cambio. Le estamos aconsejando muy bien, y sólo nos mueve a ello su total recuperación y bienestar.

Continúa >>>