Historia de los perfumes del amor

AFRODISIA
La afrosidia, como su propio nombre permite intuir, es un perfume que nos remite hacia antiguas leyendas de amor, belleza y fecundidad. La tradición nos habla de este perfume como un invocador de Afrodita, hija del mar y del cielo que nació de la espuma, una de las divinidades más relevantes del Olimpo.
Nos hallamos ante un perfume difícil de encontrar y en cuyos componentes se relacionan plantas consagradas como el mirto, la rosa y el manzano. Este es pues un perfume de ambrosía, símbolo de hermosura, del impulso amoroso, del renacimiento y de la belleza.
ÁMBAR
El ámbar es un perfume que proviene de la resina fósil y está dotado de un olor muy característico. Su color varía de amarillo claro a oscuro.
Desde tiempos muy antiguos el ámbar se ha utilizado como piedra de ornamento, aunque uno de sus principales «tesoros» procede de su perfume que antiguamente se extraía al recalentar esta resina.
La historia mágica de este agradable perfume nos remonta a los antiguos pueblos alemanes que utilizaban la resina de ámbar para ambientar sus ritos y sacrificios de todos los días.
CAMELIA
La camelia es una de las flores más bellas que existen y cuyo aroma es suave y delicado. Su origen es oriental, se duda entre China y Japón. En estos países estaba considerada como una flor símbolo de la fugacidad de las cosas, de la primavera y de la belleza. De hecho algunos tratados orientales la incluyen en sus remedios y tratados terapéuticos de belleza.
COCO
Un perfume originario de entornos exóticos, lugares que pueden ser paradisíacos, como las islas del Pacífico, o lugares completamente áridos como son los grandes desiertos. Este perfume nace de un fruto de aspecto feo exteriormente e inodoro, pero en cuyo interior encontramos los ingredientes del aroma y de la abundancia del agua.
FRANGIPANI
Las fragilariáceas son plantas de gran fragancia conocidas ya desde tiempos muy antiguos. Su procedencia es mediterránea, siendo difícil determinar cuál fue su punto de origen, aunque pudieron ser fenicios o comerciantes griegos quienes la distribuyeron por los puertos de este mar. Encontramos algunas tradiciones romanas que nos hablan de la veneración a plantas muy aromáticas de perfume delicado, no podemos asegurar que se trate del Fragipani, aunque por las características de este aroma bien podría ser así.
FRESA
Para hablar del origen de este perfume nos tendríamos que remontar al mismo origen del hombre, que desde sus estados más primitivos ya conocía la fragancia de la fresa. El perfume de fresa es vivaz y de olor agradable, simboliza los deseos terrestres y muy especialmente los amorosos. Se ha dicho, piropeando a muchas mujeres, que son dulces como las fresas y suaves y fragantes como este perfume.
LAVANDA
Este perfume procede de una flor que se remonta al tiempo de los romanos, aunque no hay que excluir su uso entre los mágicos y poderosos druidas. La lavanda fue una flor particularmente religiosa, la flor de la pureza y la virtuosidad, su perfume o esencia sé usaba los días festivos para rociar el suelo de las iglesias y las casas.
NARCISO
El narciso tiene el nombre del personaje mitológico Narciso, que era hijo del río Cefeso y poseía una gran belleza. Afrodita lo castigó a enamorarse de sí mismo y murió ahogado al intentar coger su imagen en el río. Sin embargo Plinio cree que el nombre de esta flor proviene de «narkao», que significa embotad, dado los efectos letales que tiene el narciso si se come.
La flor del narciso simboliza la belleza carente desentimientos, y simbólica es la actitud contemplativa, introvertida y absoluta. Su mito es una manifestación del plano cósmico y no del plano sexual como dicen unos.
PAJIRATA
Sobre este perfume hay diferentes versiones, ya que su historia es confusa. Algunos investigadores apuntan que proviene de Pakistán, mientras que otros aseguran que su origen es Hindú. En ambos casos parece ser que su elaboración se ha centrado a lo largo de la historia en los países indopakistaníes. En cualquiera de estas zonas se elaboran perfumes de aromas penetrantes que nos evocan la dulzura del amor y nos transportan a un mundo de vivencias espirituales y armónicas.
PINO
Los frigios eligieron el pino como árbol sagrado y lo asociaron al culto de Atis. El pino ha tenido una gran importancia en todo el litoral mediterráneo, y ha estado presente en muchos templos griegos, romanos y celtas. Hipócrates lo alababa por sus beneficios e influencias de las afecciones respiratorias, y los antiguos médicos árabes utilizaron sus aromas para curar enfermedades del pulmón. Míticamente el pino está considerado como el símbolo más significativo de la inmortalidad.
RUDA
El perfume de ruda proviene del Asia Menor y de la cuenca del Mediterráneo. Ya era conocida por los griegos por sus propiedades terapéuticas. Los romanos utilizaron su planta como abortivo, y se le atribuye a la ruda la muerte de la hija de Tito. Dentro de la hechicería y brujería también ha sido utilizada en prácticas abortivas, por lo que ha formado parte de esa parafernalia del mundo oculto de la antigüedad.
VAINILLA
Este perfume se extrae de una planta trepadora típica de América Central y también de Hawai; es muy aromática, alimenticia y apreciada en perfumería.
Es posible que los antiguos habitantes del continente americano conociesen las virtudes de esta planta, pero desgraciadamente hay pocos testimonios de que así fuera, ya que aun no se han podido descifrar todas sus antiguas escrituras. La vainilla de Tahití procede de la acacia «robinia psendacacia», que también es muy aromática.
VIOLETA
Cornelio Agrippa la utiliza en uno de los sahumerios de su libro «Filosofía Oculta» como una receta para predecir el futuro, y recomienda la fumigación con un preparado de semillas de lino, zaragatona y raíces de violeta y apio. Puede que este preparado tuviese efectividad en lo que respeta a adivinar el futuro amoroso, pero Agrippa no lo especifica en su libro.

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