Camelia: potenciador del amor

Baño
USO
Nos hallamos ante un perfume que la tradición nos define como el de los bellos milagros, y habla de la camelia como la planta de la belleza singular.

Realmente, lejos de permutaciones alquímicas que sean capaces de transformar lo feo en bello, en el uso de este aroma encontramos, como dicen algunos tratados tibetanos, un remedio muy práctico para descubrir la auténtica belleza de la persona, la del interior, la belleza que refleja una mirada, un ademán, un gesto.
APLICACIÓN
La mejor manera de aprovechar el poder de las camelias es a través del baño.
El baño se realizará según la forma indicada en la página dónde describimos este procedimiento, pero con la salvedad de realizar una pequeño ritual anterior, que consistirá en depositar en estado de relajación diez ó quince gotas de perfume de camelia entre las dos manos y mirándose a un espejo decir:

«Ésta esencia que ahora depositaré en el agua, facilitará y potenciará mi belleza interior, la que no se ve, la que no se aprecia, la única que verdaderamente vale la pena conocer y mostrar».

Acto seguido se introducirán las manos en el agua y se procederá al baño; durante éste, que deberá durar unos diez minutos, la persona permanecerá en silencio, en el ya conocido estado de relajación, pero sin incluir meditación alguna ni orden mental, solamente dejando que la camelia impregne con su perfume la piel.

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