Liberarse de un embrujo de Amor

Filtros, hechizos, sortilegios, talismanes y amuletos, en la más variada gama de técnicas ocultistas, son los instrumentos que, tanto hombres como mujeres, utilizan para adueñarse del corazón de la persona amada.
El efecto de estos objetos mágicos no es, sin embargo, irreversible. Tan variada como la hechicería de amor, es la indicada para deshacer esos sortilegios. Por este motivo, desde las más remotas épocas, los taumaturgos y las hechiceras, conocedores de los secretos de la magia, fueron elaborando los antídotos para que los encadenados por un trabajo de amor, pudieran escapar de las garras -y de la pasión- del amante inescrupuloso.
Una de las características fundamentales de los hechizos para romper un sortilegio de amor, es que no pueden ser realizados por la persona directamente afectada, por cuanto ella se encuentra en un grado tal de obnubilación que, incluso, sería capaz de malograr los intentos por liberarla.
Por esa misma razón, los trabajos de desencadenamiento tienen que estar a cargo de un tercero que debe tener un vínculo afectivo intenso con la persona encadenada. Lo indicado será que el trabajo sea realizado por quien fue su pareja hasta el día en que el hechizo de amor trasladó su corazón a otra persona; pero también pueden actuar los parientes más cercanos, e incluso amigos muy queridos por la mujer o el hombre cuyo corazón fue robado con un sortilegio.
A continuación, detallamos cómo efectuar una serie de hechizos que permiten romper con un trabajo de encantamiento amoroso. Sus resultados favorables han sido comprobados durante siglos.
La destrucción del talismán
La técnica del contra amuleto
Con una cadena rompemos la otra
El círculo roto
Contra ataque al seductor
Baño purificador
Ritual de los besos