La destrucción del talismán

Aunque es uno de los recursos más difíciles de aplicar, la destrucción de los talismanes o amuletos realizados para atrapar a una persona constituye un antídoto infalible.
Es, sin lugar a dudas, una solución muy dificultosa, ya que el autor del hechizo, si ha procedido como corresponde, habrá ocultado el elemento que le ha permitido posesionarse del corazón de la persona amada.
Sin embargo, en el caso de poder encontrar el talismán, el ser querido del sujeto afectado tendrá que proceder de la siguiente manera: una noche de luna llena, en el momento en que los relojes marcan las 12, lo irá deshaciendo de a poco -como invirtiendo el proceso de construcción del amuleto- mientras pronuncia las siguientes palabras:

Dios, en tu bondad infinita, no permitas que (el nombre de la persona) sea encadenado al alma y al cuerpo de una persona que no lo ame con su corazón lúcido. En tu bondad y sabiduría descansamos para que rompas este hechizo y lo retornes a sus seres amados.

Una vez realizada esta operación, los elementos con los que se había confeccionado el talismán o amuleto serán envueltos en un papel de diario y quemados a la luz de la luna.
Cuando la persona liberada ya esté nuevamente con sus seres queridos, tendrá que rezar una plegaria de agradecimiento durante tres noches seguidas, en una ceremonia en la que deberá estar presente el autor de su liberación.

Volver a Liberarse de un embrujo de Amor

 

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