Cómo se prepara un ritual con velas 1

Invocante
No tiene ninguna necesidad de ayunar o de llevar a cabo una dieta rígida antes de entregarse a la práctica de las velas. Podrá concentrarse mejor en lo que está haciendo si se encuentra tranquilo y sin hambre. No obstante, una limpieza simbólica es siempre grata antes del ritual. Consiste simplemente en tomar un baño. Una inmersión en un baño de agua a la que se ha añadido un puñado de sales. El agua tendrá una temperatura agradable, no es necesario llegar al frío ascético. Únicamente una inmersión y rociar el cuerpo con agua, sin que sea estrictamente necesario enjabonarse.

Las velas
Pueden ser de cualquier tipo; lo más importante es el color. Aunque hubo un tiempo en que estaba estrictamente prohibido encender velas que no fuesen de aceite vegetal o de parafina. Nunca, jamás se podían encender velas hechas con grasas animales. Hoy en día, aunque esto sigue siendo válido, es mejor que nos olvidemos de ello, porque algunas velas, si no todas, se hacen con grasas animales, pero como queda ya indicado lo importante realmente es el color.

La preparación esencial en la práctica de las velas es la preparación en sí de las velas. La cual para que sea efectiva al máximo el invocante, o la invocante, tendrá que vestirlas con aceite del que en el mercado existen diversas variedades para ungir velas, con ligeras diferencias entre ellos. Los aceites coloreados sólo son sensibles para utilizarlos con velas del mismo color; lo que evidentemente resulta mucho más costoso que comprar un aceite incoloro que servirá para todas las velas. Si no consigue este aceite para ungir velas, utilice entonces el aceite con el que normalmente cocina.
Forma de vestir una vela de aceite; úntela de aceite desde el centro hacia las extremidades, frotándola bien para que penetre en la vela, ha de ser frotada siempre en la misma dirección: partiendo siempre del centro hacia una de las extremidades, y luego desde el centro hacia la otra extremidad. Mientras se realiza esta operación de vestir la vela el oficiante del rito debe de ir concentrándose en el tema, problema o asunto que tiene entre manos. Ya hemos explicado que para el éxito de un ritual hay que vestir la vela, pero también se pueden usar Velas sin ser vestidas si la urgencia del ritual lo requiere, aunque siempre es mejor vestirla.
En cada ritual se utilizan cuatro tipos de velas: las velas del altar, las velas de ofrenda, las velas astrales y las velas del día.

Las velas del altar
Como explicamos en nuestro apartado I, son dos velones largos, uno de color negro y otro de color blanco que estarán en todo momento sobre el altar. Situadas en las dos esquinas traseras, siempre se las encenderá antes que cualquier otra.

Las velas de ofrenda
Son las velas de los distintos colores simbólicos (ver tabla I) que dependen de la petición que esté llevando a cabo.

Las velas astrales
Representan el/los practicante/s y se escogen según la fecha de nacimiento de la persona (ver tabla II). Puede utilizar una vela de color primario o tendrá que conseguir velas astrales hechas con una combinación de colores.

Las velas del día
Se utilizan en todos los rituales (ver tabla III) y dependen del día en que se realicen. Sitúelas a la derecha, al frente del altar.

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