Combustionador contra el mal

Si el sistema del fregado no ha sido suficiente y percibimos que todavía hay negatividad en la casa o si se ha producido algún altercado como discusión o enfermedad grave, lo mejor es quemar lo nocivo.

Nos dirigiremos a la habitación en la que creemos que se ha producido el problema. Allí crearemos un lecho de sal gruesa lo suficientemente grande para poder escribir en ella pasando un dedo.

Con el dedo índice de la mano izquierda trazaremos los caracteres que nos den a entender qué ha provocado la negatividad. Podemos escribir conceptos como: «muerte», «discusión», «celos», etc. Después lanzaremos un poco de alcohol etílico sobre la sal y le prenderemos fuego.

Debemos de llevar mucho cuidado a la hora de efectuar esta combustión para que el fuego no queme alguno de los enseres. Por otro lado, si se diera el caso de que nuestro suelo es de parquet, resina, etc., es decir, que el fuego puede dañarlo, debemos poner encima un protector de madera y sobre ésta una bandeja metálica en la que verteremos la sal.

Al acabar la combustión, recogeremos toda la sal y la introduciremos en una bolsa de basura negra que tiraremos lo más lejos posible de nuestra casa.

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