Vapor purificador y salado

Cuando en un día muy agitado tengamos la sensación de que las cosas no van bien, percibamos apatía o desgana o incluso creamos que podemos caer en un estado melancólico, prepararemos una vaporización.

En una olla grande pondremos tres litros de agua, el zumo de un limón, el de dos naranjas, una rama de canela y un kilo de sal muy fina.

Pondremos la olla a hervir y removeremos con frecuencia. Cuando comience el hervor y, por tanto, la vaporización, añadiremos un limón y una naranja enteros. Dejaremos que hierva todo durante unos diez minutos y después apagaremos el fuego.

Retiraremos la olla del fuego y la pondremos en el suelo. Nos situaremos justo encima de ella y con las piernas separadas, dejando que el vapor inunde todo nuestro cuerpo limpiándonos de impurezas. Por supuesto, lo mejor es efectuar este ritual con poca o ninguna ropa.

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