Sencillo remedio para vender una casa

Si nuestra casa parece no querer venderse, acudiremos a la magia de emergencia.

Empezaremos por hacer una fotografía de la fachada de la casa o de la puerta de entrada. Colocaremos un lecho de sal en una cazuela de barro y sobre ella la fotografía de la vivienda.

Dado que muchas veces la venta depende del encanto con que se venda y de la simpatía de los vendedores, debemos endulzar la situación. Para ello compraremos una manzana que sea muy dulce.

Le clavaremos cuatro alfileres en concordancia de los cuatro puntos cardinales. Situaremos la manzana sobre la fotografía.

Debemos colocar la cazuela que contiene esta magia en la habitación central de la casa. Si la vivienda carece de mobiliario, procuraremos esconder el ritual en un armario de difícil acceso.

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