Protector infantil de sal

Si deseamos que a nuestros hijos no les suceda nada negativo en una excursión o cuando están fuera de nuestro cuidado, debemos prepararles un protector muy sencillo pero sumamente efectivo.

Envolveremos sal y pimienta ligeramente húmeda en papel de aluminio al que le daremos forma triangular.

Lo pondremos en el horno a máxima potencia. Tras una hora la sal habrá quedado cocida y endurecida.

Cuando ya se haya enfriado el paquete, escribiremos en él el nombre de nuestro hijo. Guardaremos todo el conjunto en un sobre de color azul cielo y procuraremos que lo lleve en su mochila.

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