Pentagrama de sal para los negocios

En las artes mágicas existen muchísimas figuras que poseen connotaciones esencialmente esotéricas. El pentagrama es, seguramente, una de las figuras más reconocidas y poderosas a la vez, ya que su uso se remonta prácticamente a la época del filósofo griego Pitágoras, si bien se popularizó en la Edad Media.
Un pentagrama es, esencialmente, una estrella de cinco puntas dibujada de un solo trazo. Para Pitágoras y sus discípulos, se trataba de un signo mágico y espiritual a la vez, dado que la figura representaba la armonía entre el cuerpo y el espíritu. Para los bogomilos de los Balcanes, esta figura manifestaba sus cinco elementos sagrados: luz, viento, aire, fuego y agua, y se cree que llegaron a emplearla en sus lápidas funerarias como una forma conceptual de entender la vida y los tránsitos hacia el más allá.
Al margen de las creencias, desde el prisma económico y de los negocios, el pentagrama es la estrella de la suerte, es capaz de proyectar la higiene, la salud y las buenas vibraciones, algo sin duda ideal para todo tipo de empresa.
En el ritual que nos ocupa, fusionaremos los dos elementos mágicos, de manera que obtendremos un encantamiento dotado de la energía ancestral del pentagrama que será aumentada con la sal.
Cabe decir que el ritual tendrá numerosas aplicaciones, como potenciar la buena marcha de un negocio, mejorar las relaciones de los trabajadores, provocar una carga energética saludable y lograr que la economía esté saneada. Es pues un ritual multidisciplinar que puede servir para casi todo.
INGREDIENTES
1 cartulina amarilla.
Tinta dorada.
Aceite de esencial de romero.
1 pincel.
Sal fina.
Raspadura de piel de naranja.
Sal gorda.
Papel de pergamino.
1 vela marrón.
PREPARACIÓN
Para iniciar el ritual que seguidamente vamos a realizar, elegiremos preferentemente un miércoles a las doce, hora solar. Es preferible que el día escogido no esté nublado, siendo muy benéfico realizarlo con la ventana abierta de par en par.
Sobre una mesa o altar dispondremos la cartulina amarilla y con la tinta dorada dibujaremos sobre toda su superficie un pentagrama o estrella de cinco puntas. A continuación, reseguiremos el dibujo con el pincel impregnado del aceite esencial de romero.
En un cuenco mezclaremos la sal fina con la ralladura de naranja, e iremos depositando la mezcla sobre la huella dejada por el aceite esencial de romero de manera que la mezcla se adhiera e incorpore a la figura del pentagrama.

Sigue leyendo >>>

Artículos relacionados