Para proteger el coche de averías mecánicas

Independientemente de los años que tenga nuestro vehículo, hay coches que son más propensos a las averías técnicas.

Coches que podríamos considerar como «gafados» y que aunque sus anomalías no sean de vital importancia, afectando por ejemplo al motor, sí nos someten al servilismo de visitas cotidianas al mecánico con lo que ello implica de gasto económico, pérdida de tiempo y, lo que es peor, en muchos casos paralización de nuestro medio cotidiano de trabajo.

Para «limpiar» el coche de energías anómalas deberemos llenar un vaporizador con la siguiente mezcla: un litro de agua destilada, una cucharada sopera de sal fina de mesa y una más de pimienta blanca molida. Dejaremos el citado vaporizador a la intemperie durante 24 horas y, acto seguido, ya estará listo para su mágico uso.

Dicha utilización consistirá en vaporizar los bajos del coche y el capó que alberga el motor y la mecánica general del vehículo.

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