Máscara de sal contra las desavenencias

Las máscaras, presentes en la mayoría de las culturas, pueden tener muchísimos significados. Algunas ayudan a mantener alejadas a las entidades negativas, los ladrones e indeseables. Otras se usan para proteger el hogar y crear armonía en él. Como veremos a continuación, podemos encontrar una máscara que nos ayude a mitigar las desavenencias en el caso que en nuestro hogar haya más discusiones de las que fueran necesarias.
La máscara posee un simbolismo, es la imagen que nos recuerda que hay algo vivo que nos vigila y ayuda. Con su creación lo que perseguimos es lograr no padecer más desavenencias, sean con la pareja, los hijos o en general.
La pregunta que surge de inmediato ante temas como estos es: ¿cómo debe ser la máscara? Nuevamente recurriremos a nuestra persona a menos que tengamos un busto que represente paz y equilibrio. En caso de no ser así, lo mejor que podemos hacer es usar el rostro de la persona que encarga el trabajo.
Como no se trata de hacer una obra de arte sino de lograr algo efectivo, no vamos a preocuparnos más de la cuenta por la estética de la máscara ni por lo bonita que nos quede.
INGREDIENTES
Papel de aluminio. Sal fina. Sal gorda o gruesa.
Agua.
Papel de petición.
Una bandeja de horno.
PREPARACIÓN
Lo primero que debemos hacer antes de nada es encender el horno a máxima potencia para que se vaya calentando mientras efectuamos los preparativos. Acto seguido, escribiremos en el papel de petición aquello que deseamos lograr. Si los problemas siempre son con la misma persona, escribiremos su nombre en el papel. Rodearemos con un círculo dicho nombre y encima y debajo de él escribiremos «no más desavenencias».
Acto seguido, con mucha paciencia y toda la maña que podamos, extenderemos una gran superficie de papel de aluminio que iremos doblando hasta tener tres capas. Después lo aplicaremos sobre el rostro con el objetivo de sacar un molde de nuestra cara.
Cuando tengamos el molde listo, procederemos con mucho cuidado a llenarlo con una fina capa de sal en su base. Una vez colocada la sal, le aplicaremos un poco de agua con la ayuda de un vaporizador.
Llenaremos el molde hasta la mitad, al tiempo que de cuando en cuando vamos aplicando un poco de agua con el vaporizador. Debemos ser muy cautos con la aplicación de agua, ya que en exceso nos perturbará el buen desarrollo del molde. Cuando tengamos medio molde lleno, situaremos el papel con la petición y después seguiremos colocando capas de sal gruesa hasta finalizar el molde. Finalmente, lo cubriremos todo con una capa de papel de aluminio.
El siguiente proceso será introducir toda la máscara en el horno, colocando su fondo en la base de la bandeja. Dejaremos que se cueza todo durante aproximadamente una hora.
Dejaremos enfriar ligeramente la máscara de sal y retiraremos con sumo cuidado el papel de aluminio de la parte frontal para que la máscara quede al descubierto.
Trazaremos un círculo de sal sobre la mesa de trabajo y en su interior colocaremos la máscara. Acto seguido entraremos en concentración y visualizaremos el deseo que nos ha llevado a efectuar la figura. Condensaremos toda nuestra energía en las palmas de las manos y desde allí cargaremos magnéticamente la máscara, dando así por finalizado el ritual.
Debemos colocar la máscara protectora en el lugar donde habitualmente se produzcan las discusiones o, en su defecto, en el recibidor de nuestra casa. Eso sí, debe estar oculta.
A resaltar que si deseamos que la máscara tenga una mayor consistencia, podemos cubrirla por completo con una capa de cera, para lo que debemos emplear velas de un color personal que represente la fuerza y el poder.

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