Encantamiento egipcio para lograr dinero 1

PREPARACIÓN
Para este ritual necesitamos la presencia inexcusable de la deidad Jnum, que será la que invocaremos para obtener mejoras en la economía o suerte en general. Por este motivo hemos incluido la imagen de la entidad en esta obra. Aconsejamos fotocopiarla varias veces, ya que con cada ritual que hagamos nos hará falta una diferente. Otra opción para llegar a la entidad es escribir su nombre en un papiro cuatro veces, de forma que coincida cada una de ellas con los cuatro puntos cardinales.
Comenzaremos por meditar la petición hasta llegar a la conclusión de cuál es la cantidad inicial que precisamos. Cuando lo sepamos, escribiremos en una hoja de color blanco nuestro nombre y apellidos. En el reverso del papel indicaremos la petición y escribiremos la fecha en que la hemos hecho.
En un vaso mezclaremos dos partes de azúcar con una de sal. Lo dividiremos en dos mitades y reservaremos una. El hecho de incluir el azúcar en el encantamiento tiene la finalidad de lograr endulzar la situación y atraer hacia nosotros la felicidad y la dicha.
En el fondo de la bandeja depositaremos la mezcla de azúcar con sal. Acto seguido, sobre la superficie anterior colocaremos el papel de petición que cubriremos con sal gorda, procurando que no caiga fuera de sus límites.
El siguiente paso requerirá algo más de concentración. Comenzaremos por sostener en nuestras manos la imagen o el papiro que contiene a la deidad que facilitará el encantamiento. Nos relajaremos con la ayuda de la respiración e inmediatamente después llevaremos a nuestra mente el nombre de Jnum, como si pudiéramos escribirlo en una pantalla imaginaria. Después, manteniendo el papel o la imagen en las manos, invocaremos en voz alta:
Oh dioses del Alto y Bajo Egipto, asesores y hermanos del poder de los faraones. Comendadores de la vida y la muerte, del éxito y el fracaso. Acudid, os lo ruego.
Oh, gran dios Jnum, Señor de las corrientes, Rector de la caverna, Amo de la catarata, Padre del río, Benefactor de las cosechas… ¡manifiéstate!
Oh, Jnum, tú que lograste que humanos como yo encontrasen la felicidad con las cosechas, permite que yo ahora busque la mía con (indicar cómo esperamos obtener más dinero), pues en verdad la necesito.
Concluida la invocación, permaneceremos unos minutos en silencio mientras seguimos visualizando el nombre del dios. Seguidamente, colocaremos su imagen o el pergamino sobre la sal que cubre la petición. Tras hacerlo, cubriremos todo el conjunto con sal fina. Por último situaremos cada uno de los conos de incienso de las esquinas de la bandeja y los prenderemos con una cerilla de madera. Acto seguido invocaremos:
Oh, gran Jnum, ven y manifiéstate, que en tu honor te ofrezco estos aromas para que glorifiquen tu preciado espíritu.
Ven a mí y a mi vida. Con esta ofrenda de azúcar, sal y perfume (señalaremos la bandeja) te ofrezco mi amistad y respeto.
Oh, gran Jnum, tú que fuiste capaz de conocer a personas dichosas y contentas, haz que yo sea una de ellas. Tú que lograste multiplicarlos bienes, logra para mí que (indicar el deseo que tenemos).
Oh, gran Jnum, te agradezco con todo mi corazón y mi alma tu esfuerzo y dedicación.
Oh, Grandes dioses del Alto y Bajo Egipto, recibid mi más profundo respeto y cariño por vuestra participación en este ritual.
Una vez efectuada la invocación, procederemos a depositar la bandeja en una ventana o balcón para que pase a la intemperie toda la noche. Por la mañana la retiraremos a un lugar oscuro. Repetiremos esta operación durante siete días seguidos. Procuraremos no hacer este ritual cuando la Luna esté en fase menguante, dado que tendría menor efectividad.
Cuando se haya cumplido la petición o consideremos que ya ha pasado el tiempo prudencial de espera para el cumplimiento, guardaremos la bandeja en una tela de color naranja o amarilla y la enterraremos en un bosque o jardín.

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