Salomón, rey y mago

magia ritual

Sello del rey Salomón

En verdad que Salomón fue el más grande de los magos. Tenía poder sobre los pájaros y las bestias, y sobre los hombres, desde el más encumbrado al más humilde. Llamad, pues, a los espíritus y a los genios en su nombre, y con su Sello: ¡y triunfaréis, si es la voluntad de Alá!
MIFTAH EL-QULUB: Clave de los corazones, manuscrito persa del 1000 Año de la Huida.

Si existe algún puente entre las artes mágicas de Egipto, Israel y Occidente, ese puente es la colección de obras, procesos y tradiciones atribuidos a Salomón, hijo de David, tercer rey de IsraeL
Tanto la Biblia como el Corán contienen referencias a este rey que obraba milagros: su vida ha sido descrita más o menos fielmente en las Las mil y una noches y en innumerables obras de ficción. En grimorios europeos más recientes, su nombre es usado por el mago para convocar y subyugar a Lucifer, y obligarle a devolver los tesoros robados. De toda la masa de leyendas y pseudo-historia, que datan del siglo noveno antes de Cristo, ¿qué podemos establecer sobre la verdadera vida y las actividades de este hombre? Sería preciso todo un volumen sólo para relatar la vida mágica de Salomón, pero debemos tener en cuenta que algunos de los documentos mágicos que se suponen derivados de los escritos del rey Salomón, pueden ser en realidad obra de rabinos o de otros con el mismo nombre. Tampoco es fácil probar que muchos de los códigos no son falsificaciones.
Los cronistas árabes superan a todos los demás en la minuciosa atención dedicada a la faceta oculta de este hombre extraordinario.
Según la mayoría de ellos, no sólo viajó por el aire, sino que lo hizo con toda su corte sobre la Alfombra Mágica original. Hecha de una especie de seda verde, esta alfombra podía llevar a cientos de personas a la vez, e iba siempre acompañada de bandadas de pájaros. Una tradición judía pretende que la alfombra medía noventa y cinco kilómetros cuadrados y que su seda verde estaba entretejida con oro.
Se supone que Salomón consiguió el poder sobre todos los espíritus y los elementos, y en especial sobre los «genios» Jan, gracias a la posesión de un anillo mágico que llevaba incrustadas las joyas de los ángeles encargados de los cuatro elementos. También se dice que el anillo tenía en su interior un trozo de una raíz maravillosa. En los grimorios publicadas bajo el nombre de Salomón, y que circulan incluso actualmente, hay instrucciones para la elaboración de anillos similares. El Corán recoge la historia en Sura, XXI, 81, 82: «Y enseñamos a Salomón el empleo de los vientos, que a sus órdenes soplaban hacia la tierra que habíamos bendecido… y le permitimos subyugar a algunos espíritus malos, que por él se sumergían, además de hacer otras cosas.» Una de sus esposas era hija de Faraón, rey del País de la Magia, y los comentaristas insisten en que fue a través de ella que se comunicaron secretos al rey de Israel.
También se menciona al avefría o la abubilla como un pájaro utilizado por Salomón para llevar mensajes; y manuscritos árabes contemporáneos contienen instrucciones para el uso de los huesos y «piedra-nido» de este pájaro, idénticas a las halladas en grimorios publicadas en la Edad Media bajo el nombre de Salomón.
He encontrado una vieja referencia a un oscuro pasaje de la Biblia, que puede tener relación con la abubilla.
En el I Libro de las Reyes, ii, 22, se nos dice que «Hadad» instó a Faraón a que le enviase lejos, y así «yo podría dirigirme a mi propia tierra». Los comentaristas árabes sostienen que este Hadad no es otro que el pájaro mágico Hudud, al que se hace mención en el Corán como el mensajero de Salomón (que no fue ningún hombre) que le llevó noticias de la reina de Saba.
Sea lo que fuere, en el Corán hay varias referencias a los poderes mágicos de Salomón.
«Y con toda seguridad concedimos sabiduría a David y a Salomón… y Salomón fue heredero de David y dijo: «¡Oíd, hombres! Se nos ha enseñado la expresión de las aves y se nos han dado todas las cosas. Es evidente que se trata de una clara distinción.» Y los ¿ejércitos de los Jinss y de los hombres civilizados y de los pájaros se reunieron ante Salomón, y desfilaron. Hasta que llegaron al Valle de las Hormigas. Dijo una de las hormigas: «¡Oh, hormigas! Entrad en vuestras casas, no sea que Salomón os aplaste sin darse cuenta.»
Este pasaje, leído en el árabe original, demuestra que se atribuía a Salomón el conocimiento del lenguaje de los pájaros, que es una idea muy extendida. El verso continúa diciendo que Salomón oyó las palabras de la mencionada hormiga, y se echó a reir, mostrando así su capacidad de oír y comprender lo que decían las hormigas.
La magia salomónica tiene asimismo relación con ciertos aspectos muy importantes del ritual común a casi todos los sistemas mágicos. Casi todo el mundo conoce el Sello de Salomón, la figura con la cual podía atraer, obligar y encerrar a los espíritus. Fue gracias a este sello que el Genio del relato de Las mil y una noches pudo ser introducido en una botella y aprisionado durante decenas de miles de años. Ha habido alguna confusión entre la Estrella (Sello) de cinco puntas de Salomón y la Estrella o Escudo de seis puntas de David, considerada también como un poderoso talismán contra el mal, y utilizada de modo bastante parecido al uso que se dio más tarde a la Cruz como símbolo protector. Ambas formas de la Estrella se emplean en diversos rituales mágicos de origen árabe y judío.

Sigue leyendo >>>