Las principales partes del cuerpo de Leo

signo leo

Sean Penn, nativo de Leo

Se ha visto que Leo es un nativo apasionado que le encanta vivir experiencias intensas que le hagan sentir que la vida corre por sus venas. Todo en la Astrología tiene una relación concreta, y en este caso, la pasión, la fuerza, el calor, la intensidad y el amor propios de Leo, hacen que el corazón sea el órgano propio del signo, pues, además de ser el encargado de bombear la sangre para que ésta pueda llegar hasta el último rincón de nuestro cuerpo, es también un órgano endocrino productor de hormonas que se vierten directamente al torrente sanguíneo. Seguramente las sensaciones de éxtasis que tanto busca Leo a través del apasionamiento, del amor y de los deportes de riesgo, estén relacionadas con la secreción de importantes sustancias por parte del corazón.
Ni qué decir tiene que cuando se abusa de un tipo de emoción, de estado físico, psíquico o anímico, inevitablemente se producirá un serio desgaste del órgano que se encuentre en relación directa con dicho abuso. El corazón es el órgano más débil de Leo. Son frecuentes los pequeños sustos que sufren los nativos de este signo a consecuencia de alguna deficiencia coronaria. Además, éstos suelen darse en los primeros estadios de la madurez, es decir, rondando los cuarenta. Es importantísimo que Leo atienda a esta necesidad de cambio de tercio para tomarse la vida con más calma y poder disfrutar de la existencia de una forma más serena y plácida.
Inevitablemente, ligados a la insuficiencia cardiaca se encuentran todos los males típicos de una mala circulación periférica. Las venas de las piernas no pueden realizar bien el retorno venoso, los brazos y las manos se suelen dormir con cierta frecuencia o incluso se pueden presentar coloraciones en las extremidades, que hagan pensar en una deficiencia circulatoria.

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