El crecimiento personal y la autorrealización en Leo

signo leo

Bill Clinton, nativo de Leo

Nada en esta vida podría llamar más la atención de este fogoso nativo que vivir plenamente realizado y satisfecho de sí. Es más, tal como se puede deducir de los apartados anteriores, Leo se alimenta de su propia experiencia, aunque, también hay que decirlo, del aplauso de los demás. Para poder desarrollar toda la potencia que esta persona esconde en su interior, es fundamental encontrar una causa que lo justifique. Por lo general es el amor por los suyos y por su persona lo que se encarga de mostrar Leo en su estandarte. Una vez cubiertas las apariencias -incluso ante su juicio personal-, el nativo ya puede pisar a fondo para entrar en contacto con lo más íntimo de sí mismo. Tras cada intensa experiencia de este tipo, Leo se aproxima un poco más a su centro vital, que se presenta ante este nativo como si de un misterio se tratara.
Al igual que la luz atrae a las polillas, el fuego interior mantiene cautiva la atención del nativo Leo. Seguramente se trate tan sólo de una ilusión que él mismo se genere una y otra vez, y que tras tanto misterio únicamente se encuentren los mecanismos instintivos encargados de producir emociones. Pero como el refrán dice: «de ilusión también se vive», y está muy claro que sin ella estaríamos condenados a una triste existencia carente de sentido alguno.

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