Efemérides, naturaleza y mitología del signo Leo

signo leo

Jennifer López, nativa de Leo

Para pertenecer al signo de Leo se tiene que haber nacido entre el 24 de julio y el 23 de agosto. Para las personas que viven la región templada del hemisferio Norte, este período coincidirá con el ecuador de la estación del verano. No es de extrañar que la vieja Astrología relacione este signo con el disfrute, el ocio y el placentero descanso.
En los momentos álgidos de la canícula, todo en la naturaleza parece caer en un estado de paralización absoluta. Bueno, siempre hay unas zonas privilegiadas donde la abundancia y la riqueza imperan gracias al maravilloso aporte del agua. Cuando todo se agosta en la naturaleza, aparecen pequeños reductos que son regentados por un rey y defendidos a capa y espada por este. Los frutos, la abundancia que ofrece el fértil oasis, es en este tiempo equiparable al más elevado símbolo de la riqueza humana, el oro, metal por excelencia para Leo.
De entre las figuras mitológicas que pueden servir para comprender un poco más al signo de Leo, el dios Apolo, representante del Sol, o incluso se puede tomar como el mismísimo Astro Rey. Apolo es el conductor del Carro, de ahí la clara relación entre Leo y la figura del soberano. Además y según cuenta la historia, Apolo usó todo su poder para beneficiar a su hijo Esculapio. El gran Zeus se enojó con él por no haberle siquiera consultado y no dudó en descargar su ira en forma de rayo sobre el joven médico. Apolo, sumamente dolido, no se atrevió a enfrentarse al dios supremo, pero no pudo contener su ira que descargó sobre los encargados de generar los rayos y las centellas, los cíclopes.
Este ejemplo nos puede ayudar a comprender la gran necesidad de ejercer su poder que se suele dar en todo nativo de Leo. Además, según cuenta la historia, el dios Apolo cayó víctima de las flechas de Cupido, de ahí la gran fama de Leo de cara al amor romántico y al amor por sus hijos o creaciones artísticas. La historia de este dios cuenta con numerosos episodios a cada cual más ilustrativo. Por eso es conveniente indagar en la antigua mitología y encontrar el paralelismo entre la Astrología y los dioses del Olimpo.
La figura del León aparece en numerosas ocasiones dentro de la mitología griega. En la gran mayoría de ellas la figura del gran felino simboliza la lucha existente entre el desarrollo de la fuerza individual y personal, y el poder de la bestia o lo que es lo mismo, el poder del instinto. Para poder evolucionar adecuadamente el individuo precisa aprender a dominar las fuerzas instintivas que le conducen a la barbarie y al despotismo.
Leo también lleva asociada a la figura del Padre. Es el gran soberano que ejerce libremente su poder sobre su reino familiar. Nada ni nadie le podrá hacer sombra. Tan sólo el agotamiento y el deseo de disfrutar del merecido descanso que tras el gran esfuerzo del trabajo se merece, son capaces de despertar sus más bajos instintos y proyectarlos sin control sobre lo que más quiere en la vida: sus propios hijos.