Los cinco elementos

Según los antiguos filósofos chinos, el Metal, la Madera, el Agua, el Fuego y la Tierra constituyen los Cinco Elementos fundamentales del Universo. Cada uno de estos elementos ostenta unas características peculiares e influyen notablemente en la idiosincrasia de la gente según nazca bajo uno u otro signo. Si bien cada animal rige un año lunar, los Cinco Elementos abarcan diez años. Cada Elemento reina dos años, uno bajo el signo del Yang y otro bajo el signo del Yin (ver tabla). De este modo se establece el equilibrio, que es primordial en la concepción del mundo de los chinos.
Los Cinco Elementos están estrechamente relacionados entre sí: se transforman unos en otros, se controlan o son controlados, dentro de una evolución dialéctica constante.

¿Cómo se relacionan los elementos?

El Metal y el Agua:
Con el metal se hacen recipientes de agua: «El Metal contiene Agua.» Otros sostienen que el metal se funde a altas temperaturas adquiriendo forma líquida: «El Metal se hace Agua.»
La Madera y el Agua:
El rocío y las lluvias permiten el crecimiento de los árboles y otras plantas. En este proceso, el agua se transforma en madera.
La Madera y el Fuego:
La combustión de la madera hace fuego. En la Prehistoria, el hombre conseguía fuego frotando fuertemente dos trozos de madera.
El Fuego y la Tierra:
El fuego convierte el bosque en cenizas, las cuales nutren la tierra.
La Tierra y el Metal:
Las minas de metal están en el subsuelo, mezcladas con la tierra o situadas debajo de ella.

¿Cómo se controlan unos a otros?

— El Fuego controla el Metal:
El Metal se funde si el Fuego alcanza altas temperaturas.
— El Agua controla el Fuego:
El Fuego se extingue con el Agua.
— La Tierra controla el Agua:
Mediante presas, canales y diques, el hombre combate la sequía y las inundaciones.
— La Madera controla la Tierra:
La plantación de árboles y el mejoramiento de la flora evita la erosión y aumenta la fertilidad de la Tierra.
— El Metal controla la Madera:
Los árboles, por muy grandes que sean, pueden ser talados por herramientas metálicas.

Al igual que las relaciones entre el Yin y el Yang, los Cinco Elementos forman una cadena de dependencia y control mutuo. No existe ningún elemento que sea el más fuerte, como tampoco hay uno que sea el más débil. Un elemento es fuerte en el sentido de que puede controlar al otro, pero es débil porque puede ser controlado por otro. La coexistencia de estos elementos básicos permite una complicada y dinámica cadena de vida en el Universo.
La Teoría de los Cinco Elementos no se limita al área de la astrología, historia, política, sino que también es aplicada a la medicina tradicional de China.