Miguel de Molinos (1628-1696)

Sacerdote católico, doctor en teología y místico español. Es el principal representante de la corriente heterodoxa denominada quietismo. Fue toda su vida un controvertido personaje.
Se ganó igual número de adhesiones que derechazos. En la obra titulada Guía espiritual dejó expresado todo el contenido de su doctrina, cuya viga maestra es la idea de la supresión de la voluntad para alcanzar el éxtasis místico.
Sólo mediante el sometimiento absoluto del alma ante Dios se puede alcanzar la perfecta unión con éste. Era el suyo, por tanto, un misticismo radical, que negaba la acción del hombre, al considerar que los actos humanos son un obstáculo para el hombre virtuoso.
Con tales tesis se ganó la enemistad de los poderosos jesuitas, quienes lo acusaron de herejía y propiciaron que fuera detenido por la Inquisición en 1685.
Ocurrió en Roma, donde Miguel de Molinos había alcanzado gran notoriedad con sus predicaciones, hasta el punto de haberse ganado el aprecio de Inocencio XI, un pontífice cuasi heterodoxo por el apoyo que brindó a quietistas y jansenistas.
Nada le valió su amistad con el Papa; en 1687 su doctrina fue declarada herética, y él condenado a cadena perpétua en las prisiones del Santo Oficio de Roma, donde falleció a finales de 1696.

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