Juan Escoto Eurígena (815-877)

Pensador irlandés, fue el primer difusor de la interpretación panteísta del cristianismo. Perseguido por sus ideas, obtuvo la protección del rey francés Carlos I, quien le encargó la traducción de las obras de Dionisio Areopagita. Su obra De Divina Praedestinatione (Sobre la Predestinación divina) fue condenada repetidas veces; en los concilios de Valence (855), Langres (859) y Vercelli (1059). En cuanto a su tratado panteísta De divisione Naturae (Sobre la División de la Naturaleza), fue quemada públicamente por el Papa Honorio III en 1225.
Escoto Eurígena rechazaba la creencia cristiana que asegura que el mundo fue creado de la nada; afirmaba que no era posible la existencia de la condenación eterna, pues todos los seres humanos estaban destinados a convertirse en espíritus puros; y se mostraba partidario de la libre voluntad del hombre sin mediación divina. Todas ellas son proposiciones heréticas.

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