Dulcino de Novara (¿-1307)

Religioso heterodoxo y revolucionario que recogió el testigo de Segalelli tras haber sido influido por el pensamiento de Da Fiore. No es mucho lo que se sabe de su vida, salvo que era oriundo de Novara, en Bolonia, y que fue quemado en la hoguera en 1307, acusado de apostasía, idolatría e incitación a la promiscuidad, después de protagonizar una verdadera revolución religiosa y social en Novara, donde finalmente se asentó en una montaña llamada “Pared pelada”. Fue el papa Clemente V quien en 1306 emitió una bula exhortando a la Cruzada contra los dulcinistas, considerados pseudoapóstoles. Como ya hiciera Segalelli, Dulcino hizo apología de la pobreza de Cristo, y deslegitimó a una Iglesia enriquecida merced a los diezmos y las prestaciones vasalláticas con que sangraba y envilecía al pueblo. Dulcino se atrevió a acusar de herejía a los clérigos, denunciándolos de simoníacos. Se ganó la adhesión espontánea de los fraticelli, corriente disidente y radical surgida de la orden de los franciscanos, quienes se negaron a aceptar los rígidos estatutos que aprobó la orden tras la muerte del fundador. En definitiva, fraticelli, pseudoapóstoles y dulcinianos protagonizaron la famosa polémica de la pobreza de Cristo, ante el ambiente de descomposición de la Iglesia Católica, lo que tuvo dos consecuencias graves: el Cisma de Avignon y el inicio de una cuestión cuasiherética que, sin altibajos, se ha mantenido hasta nuestros días: la duda de si la Iglesia está legitimada para dirigir los asuntos temporales de la cristiandad.

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