Aceite de bayas de Laurel para agujetas y dolores musculares

Machacaremos enérgicamente cuatro puñados de bayas de laurel y las pondremos a calentar en el caldero, a fuego muy lento y sin dejar de remover hasta que el jarabe que vaya soltado empiece a hervir. Apagaremos el fuego y exprimiremos y colaremos en caliente la esencia resultante, guardándola en un recipiente hermético.
Nota: El laurel (Laurus nobilis) es un árbol que estuvo consagrado a Apolo. Para los romanos sus hojas eran símbolo de la más alta distinción honorífica. Antiguamente, en épocas de epidemias, como prevención, se solían quemar hojas y ramas de laurel en la puerta de las casas. En la actualidad, en muchas zonas rurales, se utiliza el laurel para ahumar los jamones.

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