Hechizo para mejorar las relaciones con el jefe

Hay muchos tipos de jefes; algunos buenos y otros no tanto. Entre estos, abundan los que consideran que sus ideas son las únicas que valen, los que no escuchan a sus empleados y que, en lugar de motivarlos, les agobian con órdenes o amenazas. La mejor manera de establecer una buena relación con ellos es presentarle resultados y no mostrar en ningún momento sumisión ni timidez ya que suelen ensañarse con los más débiles. Este hechizo tiene por objeto mejorar las relaciones con los superiores directos. Deberá realizarlo el interesado.
El cometido de un jefe es obtener el mayor rendimiento posible de los empleados que están bajo su mando, al menor coste para la empresa. Eso no significa que un buen jefe sea aquel que no da respiro a los trabajadores y pacta sueldos bajos, ya que los expertos han demostrado que un empleado descontento produce menos. La labor de un jefe no es «mandar» sino organizar, enseñar, motivar, dar ejemplo y, en ocasiones, actuar como juez cuando se presentan conflictos entre quienes trabajan en su departamento.
Hay personas que, cuando ocupan un puesto de liderazgo, imponen una obediencia ciega y sólo escuchan sus propios criterios; sienten que han nacido para dirigir y que su cometido es hacer que sus órdenes se cumplan sin chistar. Ante ellos, la mejor manera de actuar es presentar resultados y no permitir en ningún momento la menor falta de respeto por su parte, ya que estas personas suelen agravar su mal comportamiento con los más débiles o sumisos.
Los jefes indecisos o que no saben imponerse también resultan problemáticos ya que suelen apoyarse en los empleados más competitivos, creando muchas injusticias en sus departamentos. Este ritual se realiza con el fin de mejorar las relaciones con quienes ocupan puestos jerárquicos. Debe iniciarse en martes, por la noche.
ELEMENTOS NECESARIOS
Un limón – Un paquetito con arroz – Tres hojas de menta o hierbabuena – La cascara de un huevo – Una vela blanca – Una botella o un frasco pequeño, limpio y seco.
RITUAL
• Encender la vela con cerillas.
• Exprimir el zumo de limón y, con la ayuda de un embudo, meterlo dentro del frasco sin que se derrame una sola gota. Deberá procurarse que no caigan dentro las semillas.
• Quitar a la cascara del huevo la membrana blanca que recubre su interior. Machacarla con un mortero o con un rodillo y echarla dentro del frasco.
• Echar las tres hojas de hierbabuena y agitar vigorosamente el preparado.
• Llevar este frasco al lugar de trabajo y, todos los días, nada más llegar, echar dentro un grano de arroz diciendo: «Que la armonía reine en este lugar y que la paz descienda sobre (nombre del jefe)».
• A continuación, mojar el dedo medio de cada mano en el zumo de limón, tocarse con ambos las sienes y comenzar las tareas del día.

Volver a Hechizos para el trabajo