La Ley de Reflexión

Entre los usos mágicos de los espejos se encuentra la ley de la reflexión, por la cual la imagen reflejada se comporta de una manera inversa con respecto a su imagen de origen. Está relacionada con la energía lunar, capaz de reflectar también la luz del sol de manera más o menos perfecta. No es casual, en este sentido, que exista una afinidad histórica entre espejos y mundo femenino.
Tal como la luna y la energía fémina que ella regula, los espejos tienen el poder de atraer hacia sí y luego repeler (como la luna con las mareas).
Los chinos ya lo sabfan, tenían la costumbre de colgar pequeños espejos en las casas que actuaban como cebos: los espíritus maléficos tentados por su magnetismo huían despavoridos al verse reflejados en ellos.
En la Europa de principios de siglo XVII se puso de moda llevar pequeños espejos en los sombreros para evitar los rayos del mal de ojo.
A su vez, los geobiólogos sugieren, para equilibrar energías en las casas, poner pequeños espejos vueltos hacia el suelo en la vertical de lugares diagnosticados con fuerzas telúricas nocivas.

Hechizos con espejos