Esoterismo: La mandrágora

plantas y brujas

Planta de Mandrágora


Seguramente es la más famosa de las plantas mágicas, considerada a menudo como mítica e inexistente. La mandrágora es estudiada y utilizada desde las épocas más antiguas. Una de las primeras fuentes que hace referencia a ella es la Biblia, más exactamente el libro del Génesis (30, 14-17).

Sucedió que Rubén, que iba por el campo durante la siega del trigo, encontró unas mandrágoras, que llevó a Lía, su madre, a quien Raquel dijo: «Dame esas mandrágoras de tu hijo». Pero Lía respondió: «¿No te basta con haberme quitado al marido, ahora quieres llevarte las mandrágoras de mi hijo?». Raquel contestó: «Consiento que duerma contigo esta noche, con la condición de que me des las mandrágoras de tu hijo». De manera que al regresar Jacob por la tarde de los campos, Lía se plantó ante él y le dijo: «Vendrás conmigo, porque he adquirido esta gracia al dar a mi hermana las mandrágoras de mi hijo». Y así Jacob durmió con ella esa noche.

En hebreo, el término con el que se designa a la mandrágora es muy parecido al sustantivo amor, y por este motivo la planta posee propiedades afrodisíacas. Para los romanos, estaba dedicada a los dioses de la ultratumba, en particular a Hécate, que era muy celosa de sus mandrágoras y hacía la cosecha difícil. Por tanto, era necesario taparse los oídos con cera, porque cuando se arrancaba la planta, esta emitía un grito de angustia capaz de matar a quienes lo escuchaban. Luego la planta era desenterrada un poco y se le ataba una cuerda al cuello.

En el otro extremo de la cuerda había un perro, al que se incitaba a tirar con algún sabroso bocado. El perro tiraba y arrancaba la mandrágora. Esta chillaba y el animal quedaba fulminado al instante. Según la tradición, la mandrágora nacía del esperma perdido por un condenado a la horca.

Al ser tan poco habitual, era considerada protectora y portadora de buena suerte. Como el resto de plantas embrujadas, es alucinógena y puede ser muy peligrosa si es ingerida.