Esoterismo, música y teatro

La música es una experiencia cultural en que el lenguaje esotérico halla numerosas oportunidades para expresarse, sirviéndose a menudo de las múltiples facetas que constituyen la estructura formal y estética de su lenguaje.
Asimismo, cabe decir que la música, debido a su notable complejidad, no es comprensible más que para los expertos y, por tanto, puede convertirse en «esotérica» para quienes no poseen los conocimientos técnicos y culturales que constituyen el sustrato de esta experiencia artística.

Según los expertos, el repertorio lírico representa el territorio en el que el esoterismo puede expresarse con mayor fuerza: a través del simbolismo articulado que marca la obra lírica, el teatro y la música están unidos en una sola estructura poética en que los aspectos estéticos se mezclan con el símbolo de manera indisoluble.

La obra teatral también es muy potente, desde las antiguas ceremonias religiosas hasta las formas modernas de teatro de vanguardia, donde texto y mímica consiguen por sí solos reemplazar la coreografía, tornándose altamente simbólicos y creando entre el personaje y el espectador una corriente vital subterránea capaz de hacer emerger con fuerza las emociones humanas, como si de incontrolables fuerzas de la naturaleza se tratase.

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